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Giorgione y Cirillo tocarán a dúo en el Museo de Arte

Habrá música, improvisación y fiesta en el MAMMusic.

Hace más de 4 años que Marcelo Giorgione volvió de Japón, el lugar donde logró crecer aún más como artista y donde forjó intensas relaciones humanas que le agregaron a su vida elementos de vasto significado. Una vuelta que significó regresar a los amigos de siempre, al pueblo amado, a sus comienzos jóvenes y atrevidos.

Fue allí, a su vuelta, cuando la vida lo cruzó con un viejo amigo: Sebastián Cirillo. El reconocido y admirado “Flaco” venía de atravesar espacios de creatividad plena en postproducciones de discos variados, sentándose horas enteras en las mesas de mezcla y desarrollando su capacidad inigualable para exprimir el sonido de cualquier instrumento.

Pero la magia, que no sabe de imposibles, metió manos a la obra y juntó a estos dos expertos del arte para que puedan jugar a su manera, con sus códigos secretos y sus búsquedas constantes y crear, cada uno desde su lugar, novedosas escenas sonoras y rítmicas.

El próximo domingo 16 de diciembre, el Museo de Arte reunirá a este dúo en lo que será la última edición de 2018 del tan querido MAMMusic, el ciclo de acústicos que originó encuentros de un alto nivel artístico sobre el escenario cada mes, desde su nacimiento a mediados de este año.

La “fiesta clausura” de los productores del ciclo va más allá de los grandes resultados que han obtenido con el paso de los shows. Esta vez, la corriente eléctrica acompañará los ritmos improvisados de Giorgione y será clave para que Cirillo despierte los más extravagantes misterios de sus samplers. Hasta que juntos, en el cierre, conviertan al Museo de Arte en una rave ardiente y desbocada.

“Tocar con el Tano es, antes que nada, una responsabilidad enorme. Siento orgullo de compartir escenario con un tipo que no tiene límites a la hora de experimentar…” reconoce Sebastián Cirillo.

Algo mágico pasa cuando el dúo se junta a hacer música. Desde aquellos sonidos de la naturaleza que Marcelo grabó en su Japón transitorio, con la urbanidad también a cuestas y sus vaivenes de tráfico y rumor, pasando por los ambientes experimentales y la sugerencia de las notas pegajosas se los sintetizadores, hasta el costado dance que ambos ofrecen en cada oportunidad. Así se va creando e improvisando una etapa de composición en vivo. La experimentación del sonido y el ritmo. El show de dos tipos creativos e imprevisibles.

“Para mí es un placer tocar juntos cuando nos encontramos. El Flaco es un ser especial que guarda condiciones excepcionales para conjugar sus instrumentos con los míos”, dice el Tano.

“La fiesta”, porque así está propuesta la noche, será en el patio de MAMM a las 20.30. Entonces, bajo las estrellas de diciembre y cuando el momento sea el indicado, tal vez alguien se pare de su silla y comience a bailar y desarmarse con la música electrónica que estos dos genios de nuestra ciudad regalarán sin prejuicios ni mezquindades a quien desee romper con una estructura que siempre y en cada edición, supo recibir el aplauso sincero y espontáneo de los visitantes.

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