Icono del sitio NOTICIASMERCEDINAS.COM

Pasa por el amor

Conversando con un grupo de jóvenes, uno de ellos de nombre Marcos me preguntó de dónde venía eso o qué sentido tenía el no comer carne el día viernes, y así todos los viernes de la Cuaresma.

Tratando de ser lo más didáctico posible y echando mano de algún recurso pedagógico de mis años de docente, le respondí con otra pregunta: si a su novia él le decía que la amaba. A lo que me dijo imediatamente que sí. Y le pregunté si se lo decía a diario o si se lo mostraba de alguna manera. Me dijo que no era de decirlo mucho pero sí de demostrárselo con actitudes, con algún presente, con alguna que otra cosita, sea una golosina o algo así, demostrarle la atención y el amor.

Entonces yo le dije pues bien, la cosa pasa por ahí, pasa por el amor.

No es que no comamos carne por alguna cosa en particular sino que es un modo exterior de demostrarle al Señor nuestro cariño, nuestro amor, y nuestra preparación interior hacia la Pascua. Y con una doble finalidad: ese amor no es abstracto, sino que por el fruto del ahorro de eso que no consumimos en carne o nos privamos alguna otra cosa, sea de una bebida que nos gusta, sea de algún de alguna otra cosa como un cigarrillo o un café, lo que fuese, hacer una obra de caridad con alguien. Entonces son dos los objetivos: el manifestarle el amor a nuestro Padre y hacer una obra de caridad. Pasa todo por el amor.

Si no es por amor, lo nuestro no es un signo penitencial sino meramente ahorro.

Los viernes de la Cuaresma estamos invitados a hacer este gesto exterior, alguna privación, y el fruto de ello darlo en caridad a los demás. No es cosa de ahorrar sino de amar.

La Virgen de Luján los bendiga.

Salir de la versión móvil