
En un acto cargado de simbolismo político en el barrio de Mataderos, la diputada nacional Vanesa Siley participó de la conmemoración del 67° aniversario de la histórica toma del frigorífico Lisandro de la Torre.
Durante la jornada, la legisladora destacó la vigencia de la lucha de los trabajadores organizados frente a lo que calificó como «un gobierno entreguista y el FMI».
El evento recordó el precedente sentado por la Resistencia Peronista en 1959, cuando los trabajadores defendieron la soberanía nacional frente a los intentos de privatización.
Siley subrayó que la identidad y la valentía de aquel movimiento obrero son el ejemplo a seguir ante los actuales intentos de imponer una reforma laboral regresiva.
La historia como espejo del presente
En su discurso, la referente sindical y legisladora estableció una conexión directa entre los procesos históricos de persecución política en Argentina:
- El paralelismo histórico: Siley comparó la proscripción y el exilio de Juan Domingo Perón en 1959 con la situación actual de Cristina Fernández de Kirchner, a quien definió como «perseguida y sin derechos políticos».
- Defensa de derechos: Instó a la militancia a mantenerse organizada para enfrentar la persecución y defender los derechos adquiridos.
- Legado obrero: Reafirmó que el pueblo trabajador es «heredero de la lucha del Lisandro» y que la organización es la única vía para garantizar la soberanía.
«La historia se repite. Y la única manera de salir es como siempre hizo el peronismo: organizados, defendiendo derechos y enfrentando la persecución», sentenció la diputada ante los presentes.
El acto concluyó con un fuerte llamado a la unidad del sector trabajador y la resistencia contra las políticas de ajuste, bajo la consigna histórica de «¡Patria sí, Colonia no!».
