Tras el grave accidente ocurrido esta madrugada en el paso a nivel de Avenida 1 y las vías del Ferrocarril Sarmiento, el concejal Mauricio Pollacchi (La Libertad Avanza) emitió un fuerte posicionamiento político.
El edil calificó el hecho no como un suceso aislado, sino como parte de una secuencia que interpela a la dirigencia y evidencia el fracaso del Estado en su función básica de cuidar la vida.
Pollacchi enfatizó que el sistema ferroviario arrastra décadas de abandono, pero subrayó que la discusión sobre las competencias jurisdiccionales no debe ser un obstáculo para la acción inmediata.
La postura del concejal
A continuación, se reproduce de manera textual el análisis y la interpelación del edil frente a la problemática:
“Hoy, Mercedes volvió a ser escenario de otro accidente ferroviario. No es un hecho aislado ni imprevisible: es parte de una secuencia que se repite, duele y vuelve a interpelar a toda la dirigencia política. Cuando la vida humana está en juego, no pueden existir dilaciones ni excusas. El derecho a la vida debe estar por encima de cualquier discusión administrativa o jurisdiccional. Discutir competencias sin actuar es, en los hechos, una forma de eludir responsabilidades.
El sistema ferroviario argentino arrastra décadas de desfinanciamiento, abandono y falta de planificación. Esta realidad es conocida y advertida desde hace años. Las consecuencias también. Como concejal de La Libertad Avanza, y como vecino de la ciudad, no puedo aceptar que la respuesta institucional sea el lamento posterior o el comunicado de ocasión. Gobernar y representar implica decidir, asumir costos y actuar con urgencia.
«Si no es posible —por las razones que se esgriman— disponer de agentes directamente sobre las vías, siempre existe la alternativa de ubicarlos a escasos metros, en terreno municipal. No es una solución mágica, pero es una medida concreta».
La reiteración de accidentes evidencia un problema estructural. A la falta de infraestructura adecuada, señalización y controles efectivos, se suma un aspecto central que sigue siendo relegado: la deficiente educación vial. Sin políticas sostenidas de concientización y formación, el riesgo se naturaliza. Y cuando el riesgo se naturaliza, el Estado fracasa en su función más básica: cuidar la vida.
Ahora bien, si no es posible —por las razones que se esgriman— disponer de agentes directamente sobre las vías, siempre existe la alternativa de ubicarlos a escasos metros, en terreno municipal. No es una solución mágica, pero es una medida concreta. A veces, más que un impedimento legal, lo que falta es voluntad de resolver el problema sin excusas creativas.
Actuar no es una cuestión ideológica ni partidaria. Es una obligación ética ineludible. Cuando la vida está en riesgo, no hay margen para la indiferencia ni para la especulación política. Cada día que se posterga una decisión es un día en el que el Estado llega tarde. Seguir trasladando responsabilidades no resuelve el problema: lo agrava. La comunidad no necesita explicaciones interminables; necesita hechos. Y los hechos requieren conducción, coraje institucional, voluntad y decisión política.
Cuando la vida humana está en juego, no alcanza con reconocer el problema. Hay que asumirlo y actuar. Todo lo demás es demora. Y la demora, en estos casos, también es una forma de responsabilidad”.
Un reclamo con historia
La declaración de Pollacchi se suma a los constantes reclamos vecinales por la poca visibilidad y señalización en los cruces locales, factores que habrían incidido en el choque del Volkswagen Bora contra la formación del Sarmiento registrado a las 5:40 de hoy.
El siniestro terminó con el conductor hospitalizado en el Dubarry, aunque afortunadamente se encontraba consciente al momento del rescate.

