
Los trabajadores nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Mercedes anunciaron una nueva jornada de lucha para este jueves 19 de febrero, que consistirá en un paro general y una movilización masiva hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La medida busca frenar la implementación de la reforma laboral y exigir una recomposición salarial urgente frente al contexto inflacionario.
La columna mercedina concentrará a partir de las 12:00 horas en la intersección de Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen, sumándose a las delegaciones de todo el país que convergerán frente al Congreso de la Nación. Esta acción se produce tras la reciente participación del gremio local en asambleas y movilizaciones en las provincias de Córdoba y Santa Fe, consolidando un frente de resistencia federal.
La movilización no es casual: el oficialismo ha acelerado los tiempos parlamentarios para convertir el proyecto en ley. Tras la aprobación con modificaciones en el Senado el pasado miércoles, la Cámara de Diputados se prepara para dar el cierre definitivo al debate.
El cronograma legislativo previsto es el siguiente:
- Miércoles (14:00 hs): Plenario de comisiones de Legislación del Trabajo (presidida por Lisandro Almirón) y de Presupuesto y Hacienda (a cargo de Bertie Benegas Lynch). El objetivo es firmar el dictamen de mayoría.
- Jueves 19: Tratamiento del proyecto en el recinto de la Cámara Baja para su sanción definitiva.
Tensión y estrategia gremial
Desde la conducción de la UOM Mercedes sostienen que las modificaciones realizadas en la Cámara Alta no han logrado disipar la preocupación por la pérdida de derechos adquiridos y la precarización del sector. «Estamos ante un eje de acciones legislativas que transforman de manera drástica la realidad laboral», señalaron fuentes gremiales.
La orden de acelerar el tratamiento provino directamente de la Casa Rosada y fue ejecutada por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien recibió el texto el pasado viernes por parte de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Ante este escenario de «vía rápida» parlamentaria, el sindicalismo metalúrgico junto a otros sectores apuestan a la presión en las calles para visibilizar su descontento y demandar una paritaria que alivie la situación económica de los trabajadores.
La movilización del jueves 19 coincide con el día clave de la votación en Diputados, replicando el escenario de máxima tensión que se vivió durante la votación en el Senado.
