
En la noche de este sábado 21 de febrero el espacio Bistro Pizza Café fue el escenario de un espectáculo singular donde el blues no solo se escuchó, sino que se vivió entre las mesas.
La agrupación The Blues Friends ofreció una función de primer nivel que tuvo como gran protagonista al músico invitado Roberto Galli, quien arribó desde España para integrarse a una formación de excelencia.
La velada, que comenzó pasadas las 22:30 horas, destacó por una dinámica poco habitual: en un gesto de total complicidad y empatía, los músicos se pasearon entre los comensales, desgranando solos de armónica y clásicos del género a escasos centímetros del público. Esta cercanía e intimidad que tuvo todo el show transformó la cena en una experiencia inmersiva, logrando un clima de «deleite» que fue ovacionado por los presentes.
El ensamble musical estuvo a la altura de la expectativa internacional. Con el soporte del icónico Riqui Muñoz en guitarra, la banda se completó con el talento de Jay Jay Troche en voz y armónica, Dario Scape en bajo y Pablo Escotorín en batería, logrando un sonido sólido y depurado que recorrió la esencia del blues tradicional.
El evento contó con un respaldo fundamental para la difusión del género en la ciudad: el programa radial «Llegaron los Blues». De la mano de su conductor, el Dr. Hernán Rivero, el ciclo continúa siendo el motor principal para propiciar la llegada de grandes artistas a Mercedes, manteniendo una vigilancia constante sobre la movida cultural y asegurando propuestas de jerarquía para el público local.
Bistro como polo cultural
La esquina de calle 25 y avenida 30 dejó en claro su rol como espacio motorizador de la cultura. La propuesta integral, que combinó la gastronomía característica del lugar con la excelencia musical, también fue posible gracias al auspicio del Hotel Costa, consolidando una alianza entre el sector privado y la gestión artística independiente.
Con este show, Mercedes vuelve a demostrar que su escena musical está conectada con circuitos internacionales, ofreciendo espectáculos que nada tienen que envidiar a las grandes capitales del blues.
