
El panorama productivo de la región sufrió un duro golpe tras confirmarse el cierre definitivo de la histórica planta láctea «La Suipachense».
El Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes declaró formalmente la quiebra de la firma, operada bajo la razón social Lácteos Conosur S.A., tras considerar que no existen condiciones económicas ni operativas para su reactivación. La medida deja formalmente sin empleo a 140 trabajadores y marca el fin de una empresa que supo ser un pilar de la cuenca lechera bonaerense.
Tras meses de inactividad y un conflicto laboral que dejó a 140 familias sin sustento, el Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes consideró «inviable» cualquier plan de reactivación y ordenó la liquidación de bienes de la histórica láctea.
La resolución judicial llega luego de que la planta permaneciera totalmente paralizada durante al menos tres meses. Según los fundamentos del fallo, la empresa no solo dejó de generar ingresos, sino que tampoco logró cumplimentar un plan de recuperación sólido. Este escenario de abandono derivó en intensas protestas, acampes y movilizaciones por parte de los operarios, quienes contaron con el apoyo de vecinos.
En sus mejores épocas, la planta —controlada por el Grupo Maralac— llegó a procesar 250.000 litros diarios de leche. Sin embargo, el deterioro financiero, el incumplimiento de compromisos comerciales y las crecientes deudas laborales precipitaron un colapso que la Justicia ha calificado como irreversible.
Más allá del cese de actividades, el fallo judicial incluye medidas restrictivas severas. Se dispuso la inhibición general de bienes y la inhabilitación de la empresa. Asimismo, el responsable de la administración de la firma tiene prohibida la salida del país sin autorización judicial previa. Estas medidas se enmarcan en una investigación en curso por presuntas irregularidades en la gestión de los activos durante la etapa previa a la quiebra.
Un sector en crisis
El cierre de «La Suipachense» no es un hecho aislado, sino que ocurre en un contexto de retracción para toda la industria láctea argentina. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), el consumo interno sigue sin recuperarse de la fuerte caída sufrida en 2024.
A esto se le suma un informe crítico del Movimiento CREA, que advierte sobre una presión de sobreoferta en el mercado:
- Stocks: Crecieron casi un 10% respecto al año anterior.
- Precios: La necesidad de liquidar mercadería ha deprimido los precios de venta.
- Rentabilidad: El combo de baja demanda y altos stocks ha reducido drásticamente el margen de ganancia de los productores y empresas del sector.
Con el inicio del proceso de liquidación de bienes, se abre ahora una etapa de incertidumbre para los acreedores y, fundamentalmente, para los trabajadores, quienes aguardan que el remate de activos permita cubrir al menos una parte de las indemnizaciones adeudadas.
