
En una jornada marcada por la reivindicación de derechos y el encuentro comunitario, el Museo de Arte de Mercedes (MAMM) fue el epicentro de las actividades por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Bajo la premisa de que el arte es una herramienta de resistencia, el evento transformó el espacio museístico en un «pulso» de visibilidad para las artistas locales y el colectivo LGBTIQ+. Fue el sábado en la previa del 8M.
La celebración, que contó con un corte de calles para integrar el espacio público a la propuesta, permitió a los asistentes reflexionar sobre el trabajo cotidiano de las mujeres y su aporte fundamental en la comunidad.
Una agenda de arte y reflexión
La programación del pasado sábado destacó por su diversidad de lenguajes artísticos, entre los que se incluyeron:
- Ciclo Alfonsina: Una potente intervención poética a cargo de Lucía Lascano y Alejandra Marroquín.
- Visuales analógicas: Una propuesta estética desarrollada por Anabel Piñeiro.
- Fotografía y Literatura: La presentación del foto-libro «Todo y Nada» de Gisela Volá y Nicolas Pousthomis.
- Instalaciones participativas: La propuesta «Trenzas que nos unen» y talleres de serigrafía coordinados por Estación Juego.
- Música y feria: El cierre musical estuvo a cargo de Mariel Solari y DJ Ana Sol, acompañado por una feria de mujeres emprendedoras y artesanas, y el servicio de barra del Colectivo LGBTIQ+.
Muestras vigentes hasta abril
Además de las actividades en vivo, el MAMM inauguró una serie de exposiciones que continuarán abiertas al público para profundizar en el mensaje de la fecha. Entre ellas se destacan la Muestra Colectiva producida íntegramente por mujeres mercedinas, el homenaje itinerante a Evita y la obra «Crisálida» del colectivo Fuegas Arte.
Desde la organización invitaron a toda la comunidad a visitar estas exhibiciones, las cuales permanecerán en sala hasta el próximo 1 de abril. «Somos la voz que mueve», señalaron los organizadores, reafirmando el compromiso del museo con la memoria y la ampliación de derechos.
