
En el marco del debate legislativo sobre la seguridad y la ética en el deporte social, el concejal Bernardo Zubeldía (Vecinos por Mercedes) brindó precisiones sobre su proyecto de ordenanza, aclarando que el espíritu de la norma no busca el desfinanciamiento de los clubes, sino la construcción de un sistema de corresponsabilidad institucional.
Consultado a este medio, Zubeldía realizó una invitación al diálogo: «La política debe dejar de ser una herramienta de chicanas para pasar a ser una mesa de soluciones. Por eso, invito públicamente a los representantes del oficialismo a debatir este Proyecto de Resolución en cualquier medio de comunicación de la ciudad que brinde un espacio neutral», dijo.
Según explicó el legislador, la iniciativa pretende aportar herramientas de análisis para atemperar los episodios de violencia y asegurar que las entidades se conviertan en los garantes de los valores éticos que dan origen a su función social.
«No se trata de estar en contra de los clubes, sino de trabajar junto a ellos para que el deporte sea, de manera efectiva, un espacio de convivencia y no de conflicto»
“El objetivo principal es cuidar a la institución y a la comunidad que la integra. No se trata de estar en contra de los clubes, sino de trabajar junto a ellos para que el deporte sea, de manera efectiva, un espacio de convivencia y no de conflicto”, señaló Zubeldía, destacando que la paz social debe ser el eje rector de cualquier asistencia estatal.
Responsabilidad y compromiso ético
Para el autor del proyecto, la práctica deportiva conlleva una función pedagógica y social inalienable. En este sentido, la propuesta busca que los clubes asuman un rol activo en la moderación de conductas disruptivas. Zubeldía enfatizó que las instituciones deben hacerse cargo de los valores éticos elementales, entendiendo que la prevención de la violencia es una tarea que comienza en la gestión interna y en el mensaje que la entidad proyecta hacia sus socios y seguidores.
“Los clubes son el corazón de nuestra sociedad y, precisamente por eso, deben ser los primeros en defender un estándar de comportamiento. Analizar cómo atemperar la violencia requiere que todos los actores asuman compromisos claros. El Estado debe acompañar, pero ese acompañamiento debe estar respaldado por una conducta institucional que proteja la integridad de los vecinos”, sostuvo el edil, de Vecinos por Mercedes.
El debate por la prevención
Consultado sobre la viabilidad de la norma, Zubeldía aclaró que su intención es abrir un canal de diálogo constructivo con los directivos deportivos y las autoridades del área.
La iniciativa plantea la necesidad de establecer mecanismos que premien la excelencia conductual y, al mismo tiempo, generen mecanismos de responsabilidad ante hechos que empañen el esfuerzo colectivo de la comunidad deportiva.
El proyecto, que continuará siendo analizado en las comisiones del Honorable Concejo Deliberante, pone sobre la mesa un debate profundo sobre el rol del Estado como regulador de los espacios públicos y semipúblicos.
La mirada de Zubeldía se centra en que la seguridad y la ética no son negociables, y que el fortalecimiento de las instituciones locales pasa, necesariamente, por erradicar las conductas violentas que ponen en riesgo el tejido social de la ciudad.
