
En el marco de la investigación para su próximo libro sobre la historia del Colegio Nacional «Florentino Ameghino», el Profesor y Licenciado José Cestari reflexionó sobre el impacto cultural y educativo de la institución en la comunidad de Mercedes.
Para el investigador, aquellos docentes que transitaron las aulas del Nacional entre principios del siglo XX y la década del 80 representaban mucho más que meros educadores: eran, en sus palabras, «el equivalente a lo que hoy es para nosotros internet o la inteligencia artificial».
Mientras prepara un libro sobre la historia del Colegio Nacional «Florentino Ameghino», el Profesor y Licenciado José Cestari reflexionó sobre el impacto cultural y educativo de la institución en la comunidad
Bajo el concepto de una educación enciclopedista, Cestari sostiene que el saber residía en las figuras humanas y en el material bibliográfico de soporte papel, que constituía la «gran fuente de sabiduría» de la época.
«Eran el saber que el alumno tenía a disposición», explica Cestari, resaltando nombres que quedaron grabados en la memoria colectiva mercedina, descritos por sus propios exalumnos como «libros abiertos».
El legado de los pioneros
La investigación de José Cestari pone especial énfasis en figuras fundacionales como el Dr. Víctor Míguez. Este médico entrerriano, cuyo nombre hoy lleva el Museo Municipal de Mercedes, en lo que fuera su casa, fue el alma mater de la comisión pro-Colegio Nacional en 1905.
«Él era una de esas fuentes de saber. Aunque era médico, sus conocimientos en ciencias biológicas y naturales eran amplios, y su biblioteca particular —que hoy es un lujo para la ciudad— es prueba de esa profundidad intelectual», destaca Cestari.
Víctor Míguez y su influencia: este médico entrerriano, cuyo nombre hoy lleva el Museo Municipal de Mercedes, en lo que fuera su casa, fue el alma mater de la comisión pro-Colegio Nacional en 1905.
El Colegio Nacional inició sus actividades el 26 de abril de 1906, por lo que este año se celebrará el 120° aniversario de aquel primer ciclo lectivo que comenzó en el edificio céntrico donde hoy funciona el Club del Progreso.
Cestari recuerda que la institución nació bajo una ley nacional que también dio origen a los colegios nacionales de Bahía Blanca, Dolores y San Nicolás.
Identidad y vanguardia tecnológica
Uno de los puntos que el libro que prepara busca esclarecer es la elección del nombre «Florentino Ameghino». Aunque el científico no fue profesor de la casa, su vínculo con Mercedes —donde fue preceptor en las Escuelas 1 y 2— y su prestigio internacional tras sus trabajos de campo fueron motivos suficientes para el homenaje.
Asimismo, Cestari resalta que, para la época, el Colegio contaba con una tecnología de avanzada en sus laboratorios de química, física y ciencias naturales, posicionándose como un faro de modernidad pedagógica en la región.
En el 25 aniversario del Colegio Nacional e inauguración del edificio actual (el 26 de abril de 1931) explicó quién fue Florentino Ameghino Florencio Ortiz, profesor de geografía e instrucción cívica. Y quienes hablaron sobre el gran profesor Víctor Míguez (que había fallecido dos años antes), fueron Vicente Isnardi, profesor de química y ciencias naturales. y el vicerrector Juan José Marín, quien sería intendente de Mercedes
Un puente entre dos épocas
La obra de Cestari no se limita a la cronología oficial. El libro propone un viaje que pasa por distintas estaciones como colocación de la piedra fundamental del edificio actual en la avenida 17 y 30 —inaugurado en 1931, con un discurso del entonces intendente Marín— hasta una «bitácora de viaje» sobre la vida cotidiana en los años 70 y 80.
Además, a través de testimonios de la promoción 1981, el autor analiza desde el rigor de la disciplina escolar bajo la dictadura hasta la cultura juvenil de los «asaltos» y la matiné. «El objetivo es difundir la historia del Colegio en su contexto y relatar nuestra visión de cómo se vivía la institución», concluye el autor, quien busca entregar a Mercedes un espejo donde reconocer su pasado educativo a las puertas de un nuevo centenario.
