
El sistema de atención primaria para los jubilados en Mercedes ha entrado en una fase crítica de «supervivencia».
En sintonía con el Paro Nacional de 72 horas convocado por APPAMIA y la CGT que inicia este lunes 13 de abril, el Cuerpo de Médicos de Cabecera de Mercedes emitió un duro comunicado dirigido a las autoridades de la Agencia local y la UGL XXXII de Luján, denunciando una situación de «abandono de persona institucionalizado».
La urgencia del conflicto
La medida de fuerza, que implica un cese total de actividades durante los días lunes 13, martes 14 y miércoles 15, surge como respuesta a lo que los profesionales califican como una «resolución espuria» del INSSJP-PAMI.
Según detallaron los voceros médicos, el organismo pretende aplicar un recorte del 52,5% en sus ingresos, agravando un escenario que ya consideran insostenible: actualmente perciben tan solo $2.100 mensuales por paciente, cifra que no alcanza a cubrir los costos operativos básicos de un consultorio.
En Mercedes, la crisis afecta directamente a más de 10.000 afiliados que dependen de estos médicos de cabecera.
«Estamos percibiendo aranceles indignos que, sumados a deudas millonarias del sistema con los prestadores, están empujando a los médicos a retirarse de las cartillas», explicaron los profesionales.
En Mercedes, esta crisis afecta directamente a una población de más de 10.000 afiliados que dependen de estos médicos de cabecera.
Un mensaje a la comunidad
A pesar de la dureza del reclamo administrativo, el cuerpo médico dirigió un mensaje cargado de humanidad a sus pacientes.
Aseguraron que la medida busca, paradójicamente, proteger la continuidad del servicio: «Hacemos verdadera ‘magia’ en el consultorio para que reciban atención de calidad pese a la falta de recursos. Alzamos la voz porque queremos seguir cuidándolos».
Sin embargo, la advertencia hacia el Estado es tajante. Los profesionales señalaron que la precarización los obliga al pluriempleo o al abandono definitivo del sistema PAMI.
De no recibir una respuesta inmediata, el plan de lucha se profundizará por tiempo indeterminado, lo que podría derivar en que los médicos se consideren despedidos o presenten renuncias masivas.
El rol del Estado
El conflicto pone bajo la lupa la responsabilidad constitucional del Estado en la salud pública. Para los médicos mercedinos, el ajuste no debe recaer sobre el trabajo profesional ni sobre la salud de los jubilados.
«Sin honorarios dignos, no hay salud de calidad», concluye el comunicado, dejando la pelota en el campo de las autoridades, quienes deberán decidir si intervienen para rescatar un sistema que hoy se encuentra al borde del abismo.
El plan de acción nacional contempla un estado de alerta y movilización permanente. Si el miércoles 15 no hay acuerdo, la atención primaria de PAMI podría quedar suspendida de forma indefinida.
