
La sede de la Agrupación 17 de Octubre volvió a convertirse este jueves en el epicentro del debate político regional.
En una jornada marcada por un clima de «inquietud saludable», como describieron los organizadores, el peronismo local dio una muestra de vitalidad con un auditorio completo y expectante.
La previa no fue menor: una reunión del consejo partidario precedió al encuentro, donde confluyeron militantes del selvismo, el Frente Renovador y diversas líneas del Partido Justicialista.
La jornada tuvo como protagonistas a Nicolás Hourclé, licenciado en Ciencias Políticas y referente de Esperanza Nacional, y al anfitrión Carlos Selva, quienes abordaron desde la geopolítica internacional hasta la cruda realidad de las PYMES argentinas.
Nicolás Hourclé: «El gobierno está siendo hambreador con el pueblo»
Abordado por Noticias Mercedinas minutos antes de ingresar al local de la Avenida 30, Hourclé se mostró sorprendido por el nivel de interés de la sociedad mercedina en temas complejos como la situación en el Estrecho de Ormuz y el nuevo orden mundial.
«Hoy tenemos un gobierno que está siendo hambreador con el pueblo. No hay una sola ley para los laburantes, los discapacitados o los jubilados», disparó Hourclé.
El politólogo hizo hincapié en la necesidad de una renovación política y un «trasvasamiento generacional» dentro del Justicialismo, pero con una salvedad: «Hay que ir a la unidad, pero con unidad de concepción. El peronismo tiene que volver a ser una marca registrada de pleno empleo y desarrollo productivo».
Uno de los puntos más técnicos y alarmantes de su exposición fue la mención a las «tierras raras». Hourclé explicó que el interés internacional sobre Argentina no es casual: «Hablamos de uranio, plutonio y materiales estratégicos para uso nuclear y energético. El gobierno de Milei, siguiendo planes que ya planteaba la generala Richardson (EE.UU.), busca llevarse estos recursos a merced de una deuda impagable, aprovechando que la reforma constitucional del 94 nos quitó la protección soberana del subsuelo».
Carlos Selva: «Estamos ante el proceso de destrucción más rápido de la historia»
Por su parte, el ex intendente y diputado nacional (MC), Carlos Selva, brindó un discurso cargado de conceptos económicos y sociales, centrando su análisis en la «mortalidad empresaria» que atraviesa el país.
Destrucción del aparato productivo: Selva alertó que, desde diciembre de 2023 a la fecha, cerraron 24.180 empresas. «Es el proceso más rápido de destrucción de la historia argentina, superando la crisis de 2001 y la pandemia», enfatizó.
El «falso» superávit: «El gobierno habla de superávit como mérito propio, pero si uno no le paga a nadie, la plata le sobra. No le pagan a nadie y es increíble que no tenga consecuencias legales».
Defensa de la gestión anterior: El dirigente recordó que en marzo de 2020 se tomó la decisión estratégica de cuidar el aparato productivo pagando sueldos del sector privado (ATP) para evitar el cierre masivo de empresas.
Selva también cuestionó duramente el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), señalando que mientras se dan beneficios extraordinarios a capitales extranjeros, las empresas locales son «abandonadas y asfixiadas».
La reunión previa del Consejo Partidario del PJ en la sede de la 17 de Octubre marca un hito en la búsqueda de la unidad local, intentando amalgamar las diferentes vertientes del peronismo mercedino de cara al escenario electoral y social que se avecina.
Hacia la organización del campo popular
Sobre el final, ambos expositores coincidieron en que el desafío actual excede lo partidario. Selva llamó a un consenso de la dirigencia en temas clave como educación, ciencia y tecnología, denunciando una desarticulación del sistema que provoca la fuga de recursos humanos.
«Si nos circunscribimos solo al peronismo no podemos; debemos trabajar todos para recuperar el poder y garantizar los derechos de la tercera edad y la discapacidad, sectores que hoy sufren un plan de exterminio sistemático», concluyó Selva.
La jornada cerró con una militancia activa, reforzando la idea de que, en tiempos de crisis, la política sigue siendo la herramienta fundamental de cambio y resistencia frente al quiebre de los derechos sociales.
