
El Colegio Nacional Florentino Ameghino se vistió de gala este sábado para celebrar su 120° aniversario, y lo hizo honrando el legado del naturalista que le da nombre. Entre las actividades destacadas, el licenciado Gabriel Acuña encabezó una muestra científica que permitió a los asistentes conocer de cerca la riqueza arqueológica y paleontológica que esconde el suelo mercedino.
La exposición presentó materiales recuperados en la cuenca local, específicamente en zonas donde el propio Florentino Ameghino trabajó hace más de un siglo. La muestra incluyó biogramas de megafauna —explicando especies extintas como megaterios y macrauchenias—, herramientas de excavación, cerámica indígena y bibliografía especializada producida por los propios investigadores sobre la vida y obra del prócer científico.
La «Playita de los Huesos»: un tesoro bajo nuestros pies
Uno de los puntos más altos de la charla de este medio con Acuña fue la revelación del intenso trabajo de campo que se viene realizando. El especialista destacó el sitio denominado «Playita de los Huesos», un yacimiento que ha arrojado resultados sorprendentes en pocos meses.
«Desde fines del año pasado estamos trabajando en este sitio. Le pusimos ese nombre por la cantidad impresionante de material; hasta ahora vamos recuperando 3.400 huesos de 20 especies diferentes», detalló el licenciado, subrayando que aún queda «muchísimo por descubrir» en el territorio.
Misterio en el sótano: el hallazgo de restos de ballena
La jornada también sirvió para arrojar luz sobre una curiosidad histórica del colegio. Durante la organización de la muestra, se recuperaron materiales que se encontraban almacenados en el subsuelo del edificio.
A diferencia del resto de la colección traída por los investigadores, se identificaron huesos de ballena que pertenecían al acervo del colegio pero cuyo origen exacto se desconocía. Según las primeras observaciones de Acuña, se trata de restos de una ballena juvenil actual, los cuales ahora serán sometidos a estudio para determinar su procedencia y cómo llegaron a formar parte del sótano de la centenaria institución.
Para aquellos jóvenes interesados en seguir este camino profesional, Acuña recomendó la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) para la carrera de Arqueología, o la Universidad Nacional de Luján (UNLu), donde existe una fuerte articulación con el equipo local en la orientación de Biología aplicada a la Paleontología.
