
En una era dominada por la inmediatez digital y las pantallas, existe un refugio donde el juego, la risa y el contacto humano cara a cara siguen siendo los verdaderos protagonistas. Cada domingo y día feriado, el reconocido y turístico pueblo gastronómico de Tomás Jofré (partido de Mercedes) se transforma en el escenario de Federico Lione, el artista callejero que le da vida al entrañable Payaso Pelambre.
Con una propuesta «a la gorra» que fusiona el clown, el circo, el baile, el stand up y la animación, la globología, los chistes para grandes y chicos e incluso la contemplación, Lione ha logrado consolidar un clásico regional que este año celebra un hito particular: su temporada número 14 consecutivas.
La experiencia acumulada en más de una década en el pueblo, sumada a sus habituales giras veraniegas por la costa argentina con su circo rodante y propuestas de música ska para niños, le otorgan a Lione una perspectiva única sobre el arte callejero.
En diálogo con Noticias Mercedinas, el artista –siempre bien dispuesto, hacia adelante, con visión emprendedora en la vida– reflexionó sobre el verdadero secreto detrás del éxito de sus convocatorias y las particularidades que hacen único a este rincón bonaerense.
«Tomás Jofré es el pueblo sin señal. La gente no tiene señal, no usa el celular y yo tampoco lo uso. Es algo que respeto mucho: la desconexión con la tecnología. Si la gente estuviera pendiente de las pantallas, lo que pasa en el show no sucedería», aseguró Lione.
Esta falta de conectividad móvil, lejos de ser un impedimento, actúa como un dinamizador social. En este polo turístico, en medio de un marco de naturaleza con árboles, caballos y carruajes de paseo entre calles de tierra, asadores y ambiente rural, la desconexión digital da paso al encuentro comunitario: los adultos vuelven a jugar en las hamacas, por ejemplo y los niños andan a sus anchas porque disfrutan de la libertad de un entorno seguro.
«La gente no tiene señal, no usa el celular y yo tampoco lo uso. Es algo que respeto mucho: la desconexión con la tecnología. Si la gente estuviera pendiente de las pantallas, lo que pasa en el show no sucedería»
La fidelidad del público es uno de los motores del espectáculo de Lione. El artista reconoció la fuerte rotación de visitantes, recibiendo familias que viajan exclusivamente desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Conurbano bonaerense, Pilar, Lobos, Navarro y San Andrés de Giles para pasar el día y participar de la propuesta.
«A veces uno no se da cuenta de la dimensión que logra a través del arte», confesó conmovido, señalando que los fines de semana que no puede asistir, los propios espectadores se lo hacen saber mediante mensajes a su teléfono. Lo extrañan. Y cómo no extrañar la desconexión y al que tiene la llave del mundo de la fantasía que ejecuta y diseña con su cuerpo en escena.
El espectáculo de Pelambre se presenta de manera fija los domingos y días feriados, en el horario de 15:30 a 17:00 horas.
La propuesta se mantiene fiel a la esencia del teatro callejero y la cultura independiente, invitando a locales y turistas a guardar los teléfonos por un rato para volver a encontrarse en el centro de la plaza.
Lione, abre la valija de sueños y la guarda, la lleva a donde sea y pueda, así avanza en su vida y lo comparte.
