
El fotógrafo y militante de prensa Pablo Grillo fue objeto de un emotivo y formal reconocimiento en las instalaciones del Senado de la Nación, en un acto que buscó no solo condecorar su trayectoria profesional y su compromiso comunicacional, sino también generar un espacio de reparación institucional. La iniciativa y el posterior encuentro en la Cámara Alta fueron impulsados de manera directa por el senador nacional mercedino Eduardo «Wado» De Pedro.
El homenaje se concreta a exactamente un año de un gravísimo episodio de violencia institucional que casi le cuesta la vida al reportero gráfico. En aquella oportunidad, Grillo se encontraba ejerciendo su labor profesional, cubriendo las alternativas de una manifestación de jubilados en las inmediaciones del Congreso, cuando fue alcanzado por el violento accionar de los efectivos de las fuerzas de seguridad federales que respondían a la órbita de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Durante el encuentro, las autoridades legislativas enfatizaron la necesidad de que los diferentes poderes de la administración pública asuman un rol activo frente a los excesos policiales. En ese sentido, se planteó que si bien una facción estatal fue la responsable directa de causar el daño físico y profesional al trabajador de prensa, es una obligación ineludible de las esferas democráticas del propio Estado reconocer a las víctimas, brindar el debido acompañamiento y, fundamentalmente, establecer las garantías necesarias para que los cronistas y fotoperiodistas puedan desempeñarse con total libertad y sin temor a sufrir represiones.
El reconocimiento a Grillo fue hecho extensivo por los parlamentarios a todo el colectivo de trabajadores de los medios de comunicación y de las organizaciones de fotoperiodismo que, diariamente, asumen el compromiso de retratar y visibilizar las realidades complejas que atraviesa la sociedad argentina, operando muchas veces como un contrapeso informacional frente a los intentos de censura o de ocultamiento de los acontecimientos de interés público.
El cierre de la jornada estuvo marcado por una profunda emotividad al constatarse la evolución en el estado de salud del fotógrafo. Quienes participaron de la distinción formal destacaron la gran energía positiva y la fortaleza demostrada por Grillo en su proceso de recuperación, definiendo su presente no solo como un motivo de alegría compartida, sino también como un vector de esperanza para el ejercicio del periodismo independiente en el país.
