
Con una más que importante convocatoria institucional y comunitaria, se llevó a cabo este jueves 9 de julio, a partir de las 11:00 horas, el acto oficial por el Día de la Independencia Argentina. La jornada, caracterizada por una mañana templada e inusualmente ajena a las bajas temperaturas de la época, se constituyó en un espacio de profunda reflexión acerca del significado actual de la soberanía, el rol de la educación en el ámbito rural y la construcción comunitaria, con epicentro en Plaza San Martín y en la previa del Te Deum que oficiaría luego monseñor Jorge Eduardo Scheinig en la basílica Catedral.
El encuentro formal contó con la participación de autoridades de las áreas de educación y cultura, miembros del gabinete de gobierno local, concejales de la totalidad de las representaciones políticas, así como delegaciones de instituciones civiles y educativas con sus respectivos abanderados y escoltas.
La ceremonia tuvo como ejes discursivos las alocuciones de la directora de escuela rural Romina Bocca y del intendente municipal Juan Ignacio Ustarroz, quienes coincidieron en la necesidad de consolidar la unidad colectiva frente a las complejidades del presente, junto al monumento a José de San Martín.
El rol de la escuela rural como guardiana de la soberanía
Durante su discurso, la directora Romina Bocca interpeló a los presentes sobre el sentido de los conceptos de patria y libertad, vinculándolos de forma directa con el esfuerzo cotidiano de la ruralidad.
«Nosotros, desde nuestras escuelas rurales, sabemos muy bien lo que significa el esfuerzo compartido. En nuestras aulas, en nuestros caminos y en nuestras familias, cultivamos día a día valores que construyen nuestra patria», señaló la docente.
«Nosotros, desde nuestras escuelas rurales, sabemos muy bien lo que significa el esfuerzo compartido»
Bocca rindió homenaje a los alumnos que desafían las distancias, el clima y los caminos rigurosos para asistir a clases, catalogando dicha conducta como «el acto de patriotismo más puro».
Asimismo, extendió el reconocimiento al personal docente y auxiliar, definiéndolos como los «guardianes de la soberanía cultural en cada rincón de nuestro suelo bonaerense», al tiempo que agradeció el acompañamiento de las familias y la gestión del Estado para garantizar la infraestructura y la accesibilidad de los establecimientos.
Ustarroz: Nuevas dependencias tecnológicas y un sentido homenaje
A su turno, el intendente Juan Ignacio Ustarroz retomó la perspectiva histórica de la declaración de 1816 para analizar los desafíos contemporáneos del siglo XXI. El mandatario citó la obra literaria La revolución es un sueño eterno para fundamentar que tanto la independencia como las transformaciones sociales no constituyen hechos consumados de una vez y para siempre, sino «creaciones humanas» expuestas a contradicciones permanentes que cada generación debe reinterpretar.
«Para ser felices necesitamos una comunidad, nadie es feliz solo»
En su diagnóstico de la actualidad, el jefe comunal advirtió sobre los riesgos de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y los dispositivos digitales. «Generan cada vez más dependencia y cada vez más aislamiento», contrastó Ustarroz, enfatizando que frente a ello debe anteponerse la noción de interdependencia.
«Para ser felices necesitamos una comunidad, nadie es feliz solo», sostuvo. En la misma línea, defendió la inversión estratégica en educación, ciencia y tecnología como pilares indispensables para el bienestar poblacional.
El tramo más sentido del discurso municipal aconteció al finalizar, cuando el intendente rindió tributo a Esteban Buzzalino, el joven director de Tierras del municipio recientemente fallecido a los 36 años. Realizando un visible esfuerzo físico y emocional para contener la angustia y evitar que se le quebrara la voz, Ustarroz evocó los ideales del funcionario: «Un joven que trabajaba incondicionalmente, con ideales, con valores, y que soñaba con que los vecinos de nuestra ciudad puedan acceder al sueño de la casa propia».
Finalmente, el mandatario mercedino convocó a los diferentes sectores de la sociedad a consolidar la unión civil por encima de los proyectos de carácter individual. «La fuerza, a pesar de la complejidad, está en la unidad como pueblo. En esa unidad tenemos que trabajar arduamente para dejar una ciudad y un país mejor a las próximas generaciones», concluyó.
