
Con duras críticas a la situación socioeconómica actual, al uso abusivo de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) y al deterioro de la propia imagen partidaria, dirigentes históricos de la Unión Cívica Radical (UCR) emitieron este viernes una declaración pública titulada «Invitación a los Radicales».
El documento, que lleva entre sus firmas más destacadas la del dirigente y exfuncionario mercedino Juan Antonio Portesi, postula un programa de rescate institucional, social y económico basado en los principios fundacionales del radicalismo.
El pronunciamiento, fechado en CABA el 4 de septiembre de 2026 y motorizado por el espacio «Encuentro Radical», apela a la autocrítica interna como punto de partida para recobrar el protagonismo democrático. Entre las figuras de peso que suscriben el texto figuran también la ex vicegobernadora bonaerense Elva Roulet, el exministro de Producción Jorge Elustondo, además de exlegisladores y académicos como Héctor Grinspun, Luis Miralles, Carlos M. Areta Lamas, Mario Espada y Juan Fernando Armagnague, entre una extensa nómina de referentes nacionales y provinciales.
Autocrítica partidaria y el riesgo de la fractura social
En el inicio del texto, los firmantes hacen un fuerte llamado a la dirigencia de la UCR a asumir las responsabilidades en el deterioro político sufrido en las últimas décadas:
«Debemos asumir por un lado nuestras propias responsabilidades en el deterioro de la imagen del radicalismo y activar los medios para volver a ser lo que nunca debíamos abandonar: la condición de garantes de la institucionalidad y la paz social en la República», se enfatiza.
Asimismo, la declaración advierte sobre el escenario coyuntural al señalar: «Afrontamos un grave riesgo: que la fractura social produzca reacciones de consecuencias no deseadas. Debemos abordar con honestidad el presente y proyectar con un programa basado en las ideas fundacionales, pero actualizado con el lenguaje y los medios adecuados a los nuevos tiempos. Hay un nuevo paradigma que hay que reconocer y actuar en consecuencia sin jamás transigir con lo que fue justamente condenado».
En ese contexto, cuestionaron los armados pragmáticos sin sustancia ideológica y remarcaron la necesidad de volver a la conducta de sus próceres: «No tiene sentido constituir frentes electorales, se debe apuntar a los acuerdos entre los partidos políticos y sectores sociales que compartan una base doctrinaria y que tienda al crecimiento igualitario».
Institucionalidad, división de poderes y soberanía
El documento dedica un apartado central al estado de las instituciones y al equilibrio republicano, cuestionando la concentración de poder y las injerencias en la Justicia:
«Es vital terminar con un Poder Judicial adicto a los gobiernos de turno y con la supresión del Congreso Nacional con el dictado de inconstitucionales DNU. Debe integrarse con honestidad el Poder Judicial que tiene enorme cantidad de vacantes», afirma el pronunciamiento.
En materia de política exterior y económica, remarcan la urgencia de defender la soberanía y el patrimonio nacional frente a presiones externas o de grandes corporaciones: «Se debe tender a la desconcentración poblacional, defendiendo las instituciones, la soberanía nacional y una política exterior acorde con los intereses y la historia de la República Argentina y no subordinada a intereses extranjeros».
Un programa para el hambre, el empleo y las economías regionales
En el plano socioeconómico, el documento de «Encuentro Radical» traza una clara distinción respecto de las recetas de asistencia directa y propone volver a las experiencias históricas de gestión de la UCR, como el Plan Nacional de Desarrollo (CONADE) de Arturo Illia y el Programa Alimentario Nacional (PAN) de Raúl Alfonsín.
«Hay hambre en la Argentina y esto no se soluciona con palabras ni discursos… Hay que emancipar a los sectores desfavorecidos de la dádiva oficial generando políticas de crecimiento con la mayor igualdad de oportunidades posible (art. 16 de la Constitución Nacional)», postula la declaración.
Entre las principales propuestas económicas se incluyen:
- Recuperación del empleo y las pymes: Frenar y revertir el proceso de desnacionalización de la industria causado por importaciones descontroladas y garantizar prestaciones sociales y salarios dignos.
- Apoyo al campo y economías regionales: Suprimir impuestos distorsivos, mejorar la infraestructura vial productiva y regular el sector financiero extrabancario para evitar «ganancias exorbitantes a costa de la producción».
- Ciencia, educación y recursos naturales: Apostar a educadores, científicos y técnicos para «terminar con la sangría que provoca el desprecio por la ciencia». Además, exigen que la explotación hidrocarburífera y minera respete el ambiente y redunde en una «verdadera e importante reinversión en el país».
»Terminar con el acomodo o el beneficio personal»
En el tramo final, el llamamiento realiza una exigencia directa tanto hacia la interna partidaria como hacia el conjunto de la sociedad civil: «Invitamos con estos mínimos lineamientos para trabajar en UNIÓN… pero hay que terminar ya mismo con la búsqueda del acomodo o del beneficio personal y abocarse a hacer lo que se debe si se quiere seguir perteneciendo a la U.C.R. que deberá recuperar credibilidad y confianza».
El comunicado cierra con una interpelación a los ciudadanos: «Por último, la sociedad debe dejar de ser cómplice en la mansa acceptance de sucesivos engaños y mentiras y reclamar en paz y con fuerte decisión que vuelva el país a lo mejor que tuvo en su historia para proyectar el futuro y dar respuesta a nuestra juventud».
