
La empresa de venta mayorista Diarco cesó las operaciones de su sucursal situada en la localidad de Jáuregui, dentro del partido de Luján, dejando un saldo aproximado de 30 trabajadores afectados directa e indirectamente.
El establecimiento, que funcionaba desde principios de 2021 a la altura del kilómetro 72 de la vieja ruta 5, cerró sus puertas tras argumentar un bajo nivel de ventas que impedía afrontar los costos fijos de la gran superficie comercial. Ya se anuncia como «cerrado permanentemente» en redes.
La cadena mayorista bajó la persiana de su local ubicado sobre la vieja ruta 5, sumando tres clausuras en la provincia de Buenos Aires en menos de un mes. El sector atribuye la medida a la persistente caída del consumo masivo y los altos costos operativos.
Con la clausura del local en Jáuregui, la firma acumula tres cierres en territorio bonaerense en menos de 30 días, tras la bajada de persianas concretada a comienzos de agosto en el microcentro de Zárate y el cese sorpresivo de la sede de Tres Arroyos el pasado 21 de agosto. Esta reducción de infraestructura responde a una estrategia nacional de concentración operativa en aquellos puntos de venta con mayor rentabilidad, habiendo afectado anteriormente a filiales en Lanús Oeste, Gualeguaychú, Concordia, Sáenz Peña y Concepción.
El retroceso de la cadena se enmarca en un escenario crítico para el comercio mayorista en general. De acuerdo con los últimos registros del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las ventas en autoservicios mayoristas registraron en junio una contracción del 3,1% interanual, acumulando un retroceso del 3% en el primer semestre de 2026. La reducción en los volúmenes comercializados impacta fuertemente en estructuras que demandan elevados gastos fijos de logística, alquileres, servicios y nómina salarial.
El fenómeno de contracción no resulta exclusivo de Diarco: firmas del mismo rubro como Caromar han recurrido al concurso preventivo de acreedores, mientras que la cadena Yaguar avanza con achiques de superficie, esquemas de retiros voluntarios y el cierre de bocas con saldo negativo. Ante la falta de señales de recuperación en la demanda de consumo masivo, referentes del sector advierten que el proceso de reestructuración y recorte de locales podría extenderse durante la segunda mitad del año.
