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Descubre cómo ha sido la evolución de las máquinas tragaperras

Si alguna vez has tenido la oportunidad de visitar un casino tradicional y jugar con una de estas divertidas máquinas, sabes que las tragaperras son toda una maravilla de la tecnología moderna. Con una cantidad exorbitante de luces, bonos y sonidos atrayentes, estas máquinas son todo un espectáculo creado para nuestros ojos y nuestras emociones, a través de un diseño altamente sofisticado. Además, con la llegada de los casinos online, se abrió para los jugadores la posibilidad de jugar en máquinas tragaperras gratuitas, ya sea en una modalidad sin dinero o a través de bonos sin depósito, haciéndonos sorprender una vez más por su increíble versatilidad, modernidad y capacidad de adaptarse a jugadores de todo tipo.

Sin embargo, esto no ha sido así siempre. Las máquinas tragaperras, tan icónicas dentro de la cultura pop y las películas de Hollywood, han experimentado una constante e interesante transformación a lo largo de los años desde su mismísimo inicio, asegurando así nunca quedarse atrás, sino mantenerse vigentes sin importar la época. Por eso, te invitamos a que nos acompañes a descubrir su evolución, y así aprender un poco más sobre este fascinante juego.

 

 

Hija del Póker

En la década de 1890, surgió en los bares de Nueva York un divertido juego de azar basado en el poker. Consistía de una pequeña máquina con cinco barriles, los cuales contenían cartas dibujadas a su alrededor. Para jugar, debía insertarse una moneda en la máquina y los barriles girarían hasta detenerse, en una configuración aleatoria. Si la mano de cinco cartas era buena, el jugador recibía un premio. Esta máquina, desarrollada por la compañía Sittman & Pitt, presentaba muchas fallas de diseño (debido a la inmensa cantidad de configuraciones posibles, era increíblemente difícil ganar, además que el dueño de la máquina podía arreglarla para que fuese aún más difícil obtener un premio), por lo que poco después de su invención y popularización, el mecánico estadounidense Charles Fey decidió crear un nuevo juego que cambiaría por siempre la historia de los casinos.

 

La campana de la libertad

Con este pintoresco nombre fue bautizado el nuevo juego de azar creado alrededor del año 1890 por el ingenioso Charles Fey, quien tomó el mecanismo anterior de la tragaperras de poker y lo simplificó, pasando de cinco a tan sólo tres rodillos. Este aparentemente inocuo cambio resultó ser muy importante para la popularidad del juego, ya que, al haber menos rodillos en movimiento, habría menos configuraciones posibles y, por lo tanto, mayores posibilidades de ganar. Además, Fey consiguió la manera de hacer que el sistema de pago fuese totalmente automático, lo que volvía a esta máquina mucho más independiente y eficaz que su predecesora. A medida que este juego crecía exponencialmente en popularidad, diferentes versiones de muchas compañías empezaron a inundar el mercado con máquinas tragaperras de todos los tamaños y colores, así como con distintos símbolos llamativos y premios.

 

Inicios de la era digital

Ya entrado el siglo XX y, especialmente durante los años 50 y 60, la campana de la libertad de Fey y su infinidad de variaciones se habían convertido en todo un éxito mundial, haciéndose presentes cada vez más en la cultura pop occidental. Y, como era de esperarse, con el paso del tiempo y el desarrollo de la tecnología, fue necesario también acelerar los avances de las máquinas tragaperras para mantenerlas vigentes y atractivas para el público moderno. Por ello, en el año 1963 la empresa Bally Entertainment desarrolló la primera máquina tragaperras completamente electromecánica, la cual sería superada apenas una década después por la empresa Fortune Coin, quienes presentaron en el año 1976 la primera máquina tragaperras completamente digital, sin rodillos ni partes mecánicas. Este gran logro de la computación fue presentado en el hotel Hilton de Las Vegas, donde miles de jugadores tuvieron la oportunidad de deleitarse con esta maravillosa máquina, la cual representaría una nueva era para este increíble y mundialmente aclamado juego, que todavía estaba por dar un paso más en su camino a la modernización.

 

Jugando en la red

Esta evolución de las tragaperras no podía terminar sin antes haber entrado al mundo actual, permanentemente interconectado a través del creciente uso del internet. Durante los años 90, a medida que se hacía más y más común la posesión de computadoras personales y se creaban más sitios web, los casinos en línea empezaron a florecer. Ofreciendo tantos juegos como en los casinos reales e incluso más, a lo largo de la década de los 2000 se vio marcada por un crecimiento rampante en la variedad de sitios que ofrecen jugar a las tragamonedas virtualmente, con o sin dinero, desde la comodidad de tu hogar y, lo que es mejor: Están disponibles las 24 horas del día, todos los días del año. ¿Cómo continuarán avanzando y evolucionando estas máquinas en el futuro? Sólo el tiempo lo dirá.

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