
En el marco del proceso de renovación de autoridades del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires, el dirigente peronista Carlos Mazú lanzó un fuerte llamado a la reflexión interna.
Mazú planteó la necesidad urgente de recuperar la amplitud histórica del espacio para devolverle su identidad como movimiento de los trabajadores, advirtiendo que el actual ensimismamiento del partido debilita su capacidad de transformación.
“Durante estos años el peronismo se fue cerrando cada vez más. Se transformó en un espacio reducido, con poca discusión interna y muy alejado de la realidad cotidiana de los trabajadores”, sentenció el dirigente.
Para Mazú, el PJ ha mutado hacia una estructura excluyente, lo que contradice su naturaleza de “movimiento nacional, popular y democrático” que históricamente supo amalgamar al trabajo y la producción.
Crítica a la falta de debate interno
El análisis de Mazú puso el foco en la pérdida de representatividad que sufre el partido debido a la centralización de las decisiones. Según el dirigente, el alejamiento de los barrios y de la militancia de base es una de las causas principales del desencanto electoral:
- Pérdida de esencia: El dirigente señaló que el problema surge cuando «unos pocos se creen los dueños de la verdad».
- Falta de autocrítica: Aseguró que sin una revisión profunda, el peronismo se «vacía de contenido».
- Desconexión social: Advirtió que cuando el partido deja de hablarle al trabajador, el pueblo busca respuestas en otros sectores políticos.
“No se trata de romper ni de dividir, sino de recuperar la esencia y volver a convocar a todos los compañeros que sienten que el partido ya no los contiene”, afirmó Mazú.
Hacia el cierre de su intervención, el referente local destacó que tanto los militantes históricos como los jóvenes se sienten actualmente «corridos del debate político». Por ello, instó a reconstruir la unidad desde la diversidad, fomentando una participación activa que trascienda las estructuras rígidas.
Para Mazú, la clave de cara al futuro próximo reside en volver a convertir al PJ en una herramienta amplia y participativa, capaz de volver a representar a la «comunidad organizada» y recuperar el protagonismo en el escenario político bonaerense.


























