
Lo que debía ser la máxima expresión de la cultura popular mercedina se transformó en una tragedia que hoy mantiene en vilo a la ciudad.
Tras confirmarse el fallecimiento de un joven de 18 años en el Hospital Blas L. Dubarry —quien ingresó en la madrugada con una herida de bala en estado crítico—, las principales fuerzas de la oposición rompieron el silencio para exigir responsabilidades políticas y garantías de seguridad.
Desde la Unión Cívica Radical (UCR) calificaron los hechos como «inaceptables» y señalaron que la violencia «empaña el enorme trabajo de murgas y comparsas». En un duro comunicado, el radicalismo instó al Jefe Comunal y a la Secretaría de Seguridad a arbitrar medidas «urgentes y efectivas», advirtiendo que, de no existir garantías, «es necesario considerar la suspensión de los corsos».
Por su parte, el bloque Vecinos por Mercedes se sumó al reclamo con un tono de profunda preocupación, destacando que es la primera vez que un evento de esta magnitud termina con un hecho de violencia armada de tal gravedad. «Las imágenes de padres desesperados buscando a sus hijos no pueden volver a suceder», expresaron, al tiempo que solicitaron un informe urgente del Ejecutivo Municipal sobre el operativo de prevención y la convocatoria a una mesa de trabajo con todas las fuerzas políticas.
El homicidio fue el punto cúlmine de una escalada de violencia que comenzó el viernes con peleas callejeras y un herido de arma blanca.
En el caso del joven fallecido, la Secretaría de Seguridad confirmó que, gracias al sistema de monitoreo, se logró la aprehensión de una pareja (un hombre y una mujer) que ya está a disposición de la Justicia. Según las primeras investigaciones, los involucrados serían conocidos de la víctima.
El futuro del Carnaval 2026
En este contexto de presión política y malestar social, se ha emitido una comunicación oficial de cancelación para la jornada de hoy.
La gestión local enfrenta ahora el desafío de responder a los pedidos de informes de la oposición, que recalca: «No se trata de politizar el dolor, sino de asumir responsabilidades para que Mercedes vuelva a ser una ciudad segura».

























