
La preservación de los recursos hídricos locales ha sumado una nueva instancia de control preventivo. En el marco del Programa de Gestión Integral de Cianobacterias de la provincia de Buenos Aires, personal de la Reserva Natural Arroyo Balta, en articulación directa con Protección Civil Mercedes, lleva adelante un monitoreo permanente sobre los cursos y espejos de agua del distrito.
La iniciativa surge como respuesta a las condiciones ambientales que pueden favorecer la proliferación de estos microorganismos, cuya presencia en exceso representa un riesgo tanto para la biodiversidad local como para la salud de la comunidad.
El trabajo se basa en la planificación científica y la coordinación de acciones preventivas ante la emisión de alertas.
El esquema de trabajo actual contempla diversas etapas fundamentales para la gestión ambiental de la reserva:
- Toma de muestras: Se realizan extracciones periódicas de agua en distintos puntos estratégicos.
- Análisis de calidad: Se evalúan parámetros físico-químicos para determinar el estado del recurso.
- Seguimiento de floraciones: Se monitorea de cerca el crecimiento de algas para detectar tempranamente anomalías.
- Evaluación de riesgos: Se analizan los posibles impactos en la salud pública y el entorno natural.
Desde los organismos intervinientes destacaron que el monitoreo temprano es la herramienta principal para resguardar la salud de los vecinos que frecuentan los espacios naturales. «Con información científica y trabajo articulado, fortalecemos la gestión ambiental y promovemos el uso responsable de nuestros espacios», señalaron fuentes vinculadas al proyecto.
Asimismo, las autoridades recordaron que el cuidado del agua es una «tarea compartida» e instaron a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y el Cianosemáforo de la provincia, disponible en el sitio web gubernamental.

























