
La incertidumbre y la inseguridad vial volvieron a apoderarse de uno de los puntos neurálgicos de la ciudad.
El paso a nivel del Ferrocarril San Martín, ubicado en su intersección con la Avenida 17, presenta un grave desperfecto técnico que mantiene las barreras bajas y las señales sonoras activas de manera constante, independientemente de la circulación de formaciones ferroviarias.
La falla, que comenzó a registrarse durante la jornada del viernes y persiste este sábado, afecta el principal canal de ingreso y egreso al casco urbano y la conexión con diversos barrios periféricos.
Esta situación obliga a los conductores a tomar decisiones de alto riesgo: cruzar con la barrera baja asumiendo que el tren no viene, o quedar varados en un embotellamiento indefinido.
El «Efecto del Lobo»: la desensibilización del riesgo
Lo que podría parecer un simple inconveniente logístico es, en rigor, un problema de seguridad pública.
Al igual que en la fábula del pastor y el lobo, el mal funcionamiento del sistema de señalización genera una peligrosa costumbre en los mercedinos: dejar de creer en la advertencia de la barrera.
«Es imposible transitar por la 17 con tranquilidad. Cuando la señal de peligro es constante pero el tren no pasa, el conductor se confía. El día que el tren efectivamente venga, estaremos ante una tragedia anunciada», comentaron vecinos de la zona.
Un problema recurrente que cae en el olvido
Este episodio no es un hecho aislado, sino que se suma a una serie de incidentes recientes en el partido de Mercedes vinculados a la falta de visibilidad y señalización deficiente en los cruces ferroviarios.
A pesar de que la problemática fue centro de intensos debates días atrás tras una sucesión de accidentes, la falta de soluciones estructurales por parte de las autoridades de Trenes Argentinos (FFCC) o los organismos competentes sugiere un estancamiento en la gestión del mantenimiento.
La urgencia es clara: la seguridad de la vida humana no puede quedar supeditada a la desidia técnica. Quienes transitan diariamente por el sector exigen una intervención inmediata que restablezca la normalidad antes de que el «olvido» de las autoridades se convierta en una nueva estadística de accidentes viales.

























