
A través de una declaración oficial titulada «Por la derrota del asalto militar contra Irán mediante la movilización internacional de los trabajadores», el partido Política Obrera fijó su postura ante la escalada bélica en el Medio Oriente.
La organización caracteriza la actual situación como una fase superior de una guerra que afecta a la humanidad entera, impulsada por los gobiernos de los Estados Unidos e Israel.
En el plano local, la proclama viene siendo activamente promocionada por militantes del espacio, entre los que destaca el periodista y docente mercedino Walter Altavista.
Desde el partido denunciaron que el ataque militar contra la República de Irán, que también alcanza a países como Líbano, Yemen y Palestina, tiene como objetivo confeso imponer un «cambio de régimen» político y restaurar la dinastía Pahlaví en el poder.
El impacto en el plano nacional
La declaración vincula directamente la política exterior internacional con la situación interna de Argentina. Política Obrera calificó al presidente Javier Milei como el «aliado más servil» del trumpismo, cuestionando su integración en una “Junta de Paz” que, según el partido, oficia de respaldo a los intereses bélicos de Donald Trump.
Para la organización, una eventual derrota de la agresión yanqui-sionista tendría consecuencias directas en la lucha de los trabajadores argentinos, beneficiando a sectores como los operarios de FATE, docentes, jubilados y trabajadores de la salud. Exigen, asimismo, la ruptura del reciente acuerdo comercial firmado por la administración nacional con el gobierno estadounidense.
El comunicado
Por la derrota del asalto militar contra Irán mediante la movilización internacional de los trabajadores
Declaración de Política Obrera.
Dos enemigos declarados del género humano han desatado un ataque militar no provocado contra la República de Irán y contra un número indeterminado de países en el Medio Oriente (Líbano, Yemen, Palestina). Donald Trump, un delincuente fiscal y sexual, y Benjamín Netanyahu, un reconocido criminal de guerra y reo por corrupción en su país, han declarado el propósito de imponer un “cambio de régimen” político en la nación persa y restaurar a un descendiente de la dinastía de los Pahlaví en el poder. Donald Trump posteó que “el régimen va a aprender pronto que nadie debería desafiar la fuerza y el poderío de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”. Rara vez el imperialismo norteamericano ha declarado en forma tan descarado el propósito de establecer un imperio mundial por medio de la mayor violencia.
El asalto militar contra Irán culmina una etapa de guerra genocida contra el pueblo palestino y tiene el objetivo adicional de anexar todo el territorio de la Cisjordania ocupada. Dentro de la guerra contra Irán se ocultan otras guerras, que tienen el objetivo de convertir al estado sionista en un gendarme del Medio Oriente. Pero este propósito alimenta otras guerras, porque choca con las ambiciones de rapiña de otros estados de la región – como Turquía o Arabia Saudita. La barbarie desatada contra Irán no tiene, entonces, un carácter local ni un objetivo limitado. Esta clara intención de profundizar sin límites una guerra imperialista mundial no debe ser despreciada por los trabajadores y los demócratas del mundo entero.
Como lo ha demostrado en Venezuela y lo hace en Cuba, el imperialismo norteamericano buscar dominar todas las fuentes de energía, y en primer lugar el petróleo. El descabezamiento político de Irán privaría a China de un abastecimiento del combustible independiente de los Estados Unidos. La captura de Irán por medio de la guerra es parte del desarrollo de una guerra que afecta a la humanidad entera.
En estas circunstancias cruciales, la derrota de la agresión de Trump y Netanyahu tendría un alcance emancipador para todos los pueblos del mundo, más allá del régimen capitalista, represor y clerical de los ayatollahs. Después de todo, el repliegue de una parte de la humanidad en el islamismo es, fundamentalmente, una respuesta a la opresión del imperialismo occidental y cristiano. Una derrota de Trump y Netanyahu beneficiaría, en primer lugar, a los trabajadores y a los demócratas de Estados Unidos, que se encuentran amenazados por los propósitos totalitarios de Trump y de los fascistas estadounidenses.
El aliado más servil de la cloaca política que es el trumpismo se encuentra sabidamente en Argentina. Javier Milei ha apoyado el genocidio en Gaza y ahora integra una “Junta de Paz” que oficia de coro de Donald Trump y sus negocios inmobiliarios. Una derrota de los criminales de guerra en Irán sería de gran beneficio para los trabajadores de FATE, los suspendidos y despedidos, los docentes de todos los niveles, las familias de las personas discapacitadas, el Garrahan, los jubilados, la juventud trabajadora y la democracia política en su conjunto. Esa derrota quebraría el intento de convertir a América Latina y el Caribe en una “América para los americanos’.
Por todo esto, llamamos a pronunciarse contra la guerra yanqui-sionista contra Irán, que apoya sin vacilar la democrática Unión Europea. Llamamos a romper el acuerdo comercial imperial firmado por Milei con Trump. Frente a la guerra mundial imperialista, deseamos y promovemos el derrocamiento de todos los gobiernos de la guerra imperialista.
Llamamos a la movilización.

























