
Carlos Mosso, ex candidato y referente de la fuerza política «Potencia», manifestó su profunda preocupación por la instalación de puestos de ventas artesanales en el bulevar de la Avenida 16, entre las calles 23 y 25.
Según el dirigente, que además es concejal mandato cumplido, la presencia de ciudadanos —en su mayoría adultos mayores— realizando actividades comerciales a escasos centímetros de la cinta asfáltica representa un riesgo inminente de accidentes fatales ante el alto tránsito de la arteria.
El planteo de Mosso no apunta contra la necesidad laboral de los vecinos, a quienes describió como «personas de bien buscando ingresos ante la crisis», sino contra la «omisión» del Departamento Ejecutivo y el cuerpo de concejales. En este sentido subrayó que la prevención no debe ser un uso esporádico para los medios, sino una «inversión» constante en la gestión pública.
Escenarios de riesgo y responsabilidad institucional
En su exposición, el referente de Potencia planteó dos hipótesis críticas: la caída accidental de un peatón o vendedor hacia la calle debido a la estrechez del espacio, y la posibilidad de que un vehículo pierda el control e invada el bulevar. «Las respuestas son variadas y obvias», sentenció, aludiendo a la gravedad de las consecuencias.
«El Municipio es quien debe ordenarnos y cuidarnos. ¿Permitieron que se instalen allí?», cuestionó Mosso, dirigiendo la responsabilidad directamente al Intendente, sus funcionarios y los 18 concejales. Según el dirigente, tras consultar con algunos legisladores locales, constató que muchos desconocían la situación o preferían «mirar para otro lado» para evitar críticas en redes sociales.

Propuestas de relocalización
Como alternativa para garantizar la seguridad de los feriantes, Mosso sugirió el uso de espacios adecuados que ya posee la ciudad, tales como el predio de La Trocha, plazas o espacios verdes habilitados que cuenten con servicios y, fundamentalmente, seguridad vial.
«La prevención se milita, se vive y se aplica en cualquier ámbito de nuestras vidas. No se puede dejar a los adultos mayores a la buena de Dios por no querer asumir el costo político de ordenar el espacio público», afirmó.
Finalmente, el referente político recordó que este no es un hecho aislado en la ciudad. Reiteró su postura crítica hacia los «balcones gastronómicos», los cuales, según su visión, carecen de una ordenanza sólida post-pandemia y exponen innecesariamente a los comensales al flujo vehicular.
Para Mosso, la permanencia de estos puestos en la Avenida 16 —que coincidieron temporalmente con reclamos de jubilados frente a la sede de PAMI— es un error de gestión que debe subsanarse de inmediato para evitar una tragedia.


























