
La música tiene –entre otras– la capacidad de detener el tiempo, y eso fue precisamente lo que sucedió este sábado por la noche en Mercedes.
Con el nombre «Bajo esta luz» —título que remite al disco que el dúo grabó hace unos años—, Virginia Altube y Damián Tessore ofrecieron un espectáculo de dos horas que transformó el espacio cultural coordinado por Marilina Erramuspe en un refugio de sonidos y afectos.
La jornada comenzó con la calidez de la casa como marco. Marilina Erramuspe fue la encargada de abrir el fuego musical junto a Mariel Solari, preparando el terreno para una noche donde la escucha atenta fue la gran protagonista.
Según destacó en diálogo con este medio la propia Altube tras el show, se encontró con un «público muy amable y atento», cuyo silencio respetuoso solo se interrumpía para estimular a los artistas con aplausos cerrados.

Magia en las cuerdas y diversidad en el mapa
Sobre el escenario, la complicidad entre Altube y Tessore se hizo evidente desde los primeros acordes.
El guitarrista sorprendió con un despliegue técnico que la cantante no dudó en calificar como «magia», destacando el uso de su pedalera para crear atmósferas que envolvieron cada interpretación.
El repertorio fue un viaje cartográfico y emocional. El dúo recorrió temas que han compartido a lo largo de los años, abarcando desde el folclore patagónico y norteño hasta clásicos de autores populares argentinos y uruguayos.
No faltaron los homenajes a figuras fundamentales como Víctor Jara y Violeta Parra, además de una cuidada selección de boleros que aportaron una cuota de nostalgia al encuentro.

Invitados y sorpresas
Fiel al espíritu de comunidad que propone «La Casa Suena», el espectáculo sumó voces que enriquecieron la propuesta. Flor Chena y Guillermo Altube (hermano de la cantante) se sumaron en pasajes especiales, aportando nuevos matices a la velada.
Sin embargo, uno de los momentos más destacados y espontáneos ocurrió cuando el Dúo Reverdecer, oriundo de San Andrés de Giles, se encontraba entre el público. Invitados a participar, los músicos compartieron su arte, adelantando lo que será su próxima presentación oficial dentro de este mismo ciclo.
Un balance luminoso
Cerca de la medianoche, tras dos horas de música ininterrumpida, la sensación general fue de plenitud. La luna queriendo ser llena en la negra bóveda en que se había convertido el cielo cuando las nubes se retiraron fue otro espectáculo que algunos pudieron apreciar, de yapa, cuando la música dejó de sonar, salieron del recinto y se enfrentaron con la compañera de nuestro planeta.
La luna queriendo ser llena en la negra bóveda en que se había convertido el cielo cuando las nubes se retiraron fue otro espectáculo que algunos pudieron apreciar, de yapa, cuando la música dejó de sonar, salieron del recinto y se enfrentaron con la compañera de nuestro planeta.
Para Virginia Altube, quien actualmente reside en Córdoba, estos regresos a su ciudad natal son fundamentales para oxigenar su carrera y reencontrarse con sus raíces.
«Fue un muy hermoso encuentro, todo gestado por Marilina», concluyó la artista, subrayando que tanto el repertorio principal como las intervenciones de los invitados lograron una armonía que el público supo agradecer.
Con la promesa de un nuevo disco en el horizonte, «Bajo esta luz» no fue solo el nombre de un show, sino el clima exacto de una noche donde la música volvió a ser el mejor punto de encuentro.



























