En las vísperas de la celebración más importante para la fe cristiana, el Arzobispo de Mercedes-Luján, Monseñor Jorge Eduardo Scheinig, compartió un videomensaje dirigido a toda la comunidad diocesana.
Con un marcado acento en la realidad social del país, el prelado convocó a los fieles a vivir una Pascua de «cercanía», donde el rito religioso se traduzca en acciones concretas de aliento para los sectores más vulnerables y desalentados.
El misterio pascual como respuesta al presente
Bajo la premisa de que la Pascua es el «centro de la fe», Scheinig explicó que celebrar este tiempo no es solo un ejercicio de memoria histórica sobre la pasión de Jesús, sino una actualización del misterio en el presente. «Hoy Jesús vive la Pascua en cada comunidad», afirmó, destacando que tanto en las grandes parroquias como en las capillas más pequeñas, la intensidad de la fe debe ser la misma.
El Arzobispo utilizó la metáfora bíblica del grano de trigo (Juan 12, 24) para ilustrar el sentido del sacrificio y la posterior vida: «Si el grano de trigo no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. Jesús muere para que nosotros recibamos su vida. Nosotros somos la fecundidad de ese grano».
Un llamado en tiempos de crisis
Uno de los puntos más destacados de su alocución fue la mención directa al contexto socioeconómico de la Argentina. Mons. Scheinig reconoció que el país atraviesa un «momento difícil», caracterizado por el desaliento y las dificultades personales y familiares.
«Hay tantas personas heridas de tantas formas, cargando cruces pesadas», señaló el Arzobispo. En este sentido, remarcó que la misión del cristiano en esta Pascua 2026 debe ser la de «levantar a otros», ofreciendo palabras de esperanza y aliento en medio de la crisis. Según el prelado, la vivencia espiritual debe «irradiar» hacia el vecindario y hacia toda la nación.
Participación activa y bendición
Finalmente, el Arzobispo hizo un llamado a que los laicos no sean meros espectadores de la liturgia dirigida por el sacerdote, sino que participen «con el corazón, activamente».
El mensaje concluyó con una bendición apostólica y un deseo de renovación: «Dejémonos llenar de vida para que nosotros también podamos morir, resucitar con Él y dar vida». Las celebraciones de la Semana Santa comenzarán en toda la jurisdicción de Mercedes-Luján con el objetivo de convertir estas jornadas en un punto de inflexión para la fe y el compromiso social de la región.

























