Inicio Sociedad Paralización de la autopista Mercedes-Suipacha: Vecinos exigen gestiones urgentes ante Nación

Paralización de la autopista Mercedes-Suipacha: Vecinos exigen gestiones urgentes ante Nación

La preocupación por el estado y la seguridad de los corredores viales que atraviesan la región sumó un nuevo capítulo de participación ciudadana.

Marcelo César Suárez, vecino de la zona de Altamira, presentará este lunes una petición formal ante las autoridades municipales para que se exijan explicaciones por la paralización de la autopista Mercedes-Suipacha (kilómetros 104 a 124), una obra considerada vital para reducir la siniestralidad en la Ruta Nacional 5.

En el documento Suárez insta al Departamento Ejecutivo y a todos los bloques del Honorable Concejo Deliberante (HCD) a interceder ante el Ministerio de Economía y la Secretaría de Transporte.

El eje del reclamo se centra en la incertidumbre sobre los fondos internacionales (CAF y BID) que fueron gestionados y otorgados para esta obra.

«Es necesario saber si los mismos fueron otorgados íntegramente y cuál es la razón de la suspensión del pago de los certificados de obra a la UTE constructora», expresa la carta, señalando que, de no obtener respuestas, se debería iniciar una denuncia por defraudación de fondos públicos en la justicia federal o la Oficina Anticorrupción.

El eje del reclamo se centra en la incertidumbre sobre los fondos internacionales (CAF y BID) que fueron gestionados y otorgados para esta obra.

Frente común con Suipacha
La petición vecinal sugiere que Mercedes actúe de forma conjunta con el intendente y el HCD de la ciudad de Suipacha, quienes ya han manifestado su preocupación ante Vialidad Nacional por la detención de los trabajos realizados por la empresa CPC SA-Vial Cargo.

La Ruta 5 es conocida por su intenso flujo de tránsito y la recurrencia de accidentes graves. La transformación en autopista del tramo Mercedes-Suipacha es una demanda histórica de los usuarios.

Para los vecinos que, como Suárez, se movilizan de forma independiente y también organizada en grupos de usuarios viales hace muchos años, la detención de las máquinas no es solo un problema administrativo, sino un riesgo latente para quienes circulan diariamente por el sector.