Inicio Politica Sabrina Selva: «Los tres funcionarios principales del Gobierno están sospechados por corrupción»

Sabrina Selva: «Los tres funcionarios principales del Gobierno están sospechados por corrupción»

Tras una semana de actividad legislativa marcada por la tensión, la diputada nacional Sabrina Selva (Unión por la Patria) lanzó duras críticas contra la cúpula del Poder Ejecutivo Nacional.

La legisladora mercedina afirmó que los pilares éticos sobre los cuales se construyó la narrativa oficialista se encuentran severamente dañados debido a las recientes denuncias que involucran a las figuras centrales de la administración.

Selva fue categórica al señalar que la gestión actual se encuentra «totalmente disociada de la realidad» y que utiliza el montaje de escenarios para intentar sostener una narrativa que ya no coincide con la experiencia de la ciudadanía.

Según la diputada, el Gobierno recurre constantemente a la profundización de un relato que ha perdido sustento práctico ante la aparición de irregularidades.

El golpe a la base del relato
Para la legisladora, el impacto político de los últimos sucesos, especialmente tras la sesión vinculada a la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, es significativo. Selva argumentó que la esencia de la propuesta electoral del oficialismo —basada en la lucha contra la corrupción y la crítica a la denominada «casta»— ha quedado invalidada por las sospechas que pesan sobre el entorno más cercano al Presidente.

«Paradójicamente, la base de sustentación de ese relato, que era la no corrupción y la no casta, hoy se ve esmerilada», sostuvo Selva.

Sospechas en la cúpula
La diputada subrayó que la situación de sospecha no es aislada, sino que alcanza de manera directa a los tres funcionarios con mayor peso en la toma de decisiones del país.

En este sentido, puntualizó que tanto el Presidente de la Nación, su hermana (Secretaria General de la Presidencia) y el Jefe de Gabinete se encuentran bajo la lupa por presuntos actos de corrupción.

Finalmente, Selva advirtió que el uso sistemático de «escenarios montados» para reforzar el discurso oficial no logra ocultar lo que define como una desconexión creciente entre el Gobierno y la sociedad.