
La lucha de los Jubilados Autoconvocados de Mercedes atraviesa una semana de definiciones y fuertes declaraciones.
Tras el uso de la Banca Participativa en el Concejo Deliberante, el movimiento logró que se institucionalizara un espacio de diálogo que tendrá su primera prueba de fuego este martes 12 a las 10:00 horas, cuando se entrevisten con la comisión conformada para tratar la problemática del sector.
Sin embargo, el clima previo está marcado por la frustración ante la falta de respuestas concretas de los organismos de salud.
Elisabet Merlini, una de las voces principales del grupo, relató la reciente y estéril visita a la oficina local de PAMI.
«Hay un trabajo muy serio para que estemos aletargados, una colonización de la subjetividad que está en todo el país. No es que los jubilados no quieran comprometerse, es que hay un aletargamiento generalizado».
Según Merlini, el intento de obtener claridad sobre la situación prestacional chocó contra un muro administrativo. Al consultar a la titular local, Daniela Canziani, sobre la supuesta desafectación de médicos —entre ellos el caso del Dr. Pauletta— y otras deficiencias, la respuesta fue tajante: «No les puedo dar información, todo depende de Central; tengo prohibido hablar».
Según comentó la activista de los jubilados, este silencio oficial es parte de un fenómeno más profundo. «Siento que es un gobierno algorítmico», lanzó Merlini en una reflexión disruptiva sobre el clima social actual. «Hay un trabajo muy serio para que estemos aletargados, una colonización de la subjetividad que está en todo el país. No es que los jubilados no quieran comprometerse, es que hay un aletargamiento generalizado».
Hechos, no palabras
A pesar del panorama, el grupo no se detiene. El reclamo de los autoconvocados no es abstracto; nace de las urgencias diarias que llegan a sus asambleas:
Demoras críticas: Retrasos en la entrega de medicación oncológica y turnos que se extienden indefinidamente.
Insumos básicos: Faltantes o demoras en la entrega de pañales y bolsas para colostomía.
Certidumbre médica: La necesidad de saber si los profesionales renuncian o son desafectados por el sistema.
«Todo esto es como un partido de paleta: vos tirás contra el frontón y te la devuelve. No hay respuesta», graficó Merlini.

La apuesta al Concejo Deliberante
La reunión del próximo martes representa, para los jubilados, la posibilidad de salir del círculo de quejas orales y pasar a los expedientes con fundamento. El objetivo de la comisión pedida a través de la banca participativa es ambicioso: sentar en una misma mesa a jubilados, pensionados, farmacias, médicos y prestadores.
«Queremos que todo el mundo ponga sobre la mesa su ponencia y que quede claro qué es lo que está pasando», señaló la dirigente. Para los autoconvocados, el tiempo de los discursos se agotó; ahora esperan que la representación de todas las ideologías políticas en el Concejo se traduzca en una gestión real que alivie la crítica situación que atraviesa la clase pasiva en la ciudad.



























