
El Senado de la Nación aprobó este jueves el pliego que extiende por cinco años más la labor del mercedino Carlos Mahiques como vocal de la Cámara Federal de Casación Penal, el tribunal penal más importante del país por debajo de la Corte Suprema.
La prórroga de su designación —necesaria al haber alcanzado el límite de edad que establece la Constitución— se homologó con 58 adhesiones y 11 rechazos.
La sesión estuvo marcada por una intensa discusión legislativa cruzada por cuestionamientos al traslado original del magistrado, críticas de la oposición a la orientación de sus fallos y encendidas defensas de su trayectoria en el Poder Judicial. Carlos Mahiques es, además, el padre del actual ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques.
Fractura en la bancada peronista
El debate en torno a la figura del juez dividió aguas de manera exacta dentro del bloque Justicialista, el cual terminó partiéndose al momento de la votación nominal con 11 legisladores alineados a favor y otros 11 en contra.
Votos Justicialistas a favor: Adán Bahl, Daniel Bensusán, María Teresa González, Marcelo Lewandowski, Carlos Linares, Cristina López, Juan Manzur, José Neder, Gerardo Montenegro (jfrejal), Sergio Uñac y Gerardo Zamora.
Votos Justicialistas en contra: Jorge Capitanich, Eduardo «Wado» de Pedro, Juliana di Tullio, Anabel Fernández Sagasti, María Celeste Giménez Navarro, Alicia Kirchner, Florencia López, Ana Marks, José Mayans, Mariano Recalde y Martín Soria.
Ingreso de nuevos pliegos para la Justicia
En la misma jornada legislativa, tomaron estado parlamentario 60 nuevos pliegos judiciales enviados por el Poder Ejecutivo Nacional. Esta tanda de postulaciones busca cubrir vacantes clave en tribunales federales, nacionales, fiscalías y defensorías oficiales distribuidas en distintas provincias del país.
Tras su ingreso formal al recinto, la totalidad de los expedientes fueron girados de manera inmediata a la comisión de Acuerdos, donde se iniciará el proceso de audiencias públicas y evaluación de los candidatos antes de volver al recinto para su votación definitiva.



























