
En el marco de una nueva jornada de movilización nacional bajo la consigna Ni Una Menos, el Hospital Blas L. Dubarry de la ciudad de Mercedes fue escenario de una serie de intervenciones institucionales destinadas a la concientización ciudadana.
Las actividades, impulsadas de forma directa por el Área de Salud y Género del establecimiento, se concentraron en los espacios de mayor circulación de usuarios y pacientes, buscando consolidar la memoria colectiva y visibilizar las tramas sociales y políticas que sostienen las violencias por motivos de género.
La propuesta central se focalizó en la sala de espera del Servicio de Imágenes del nosocomio. En dicho sector se procedió al montaje de una cartelera colectiva que expuso de forma pormenorizada diversos casos emblemáticos de femicidios y travesticidios registrados en la historia reciente de la Argentina.
Los equipos interdisciplinarios a cargo de la iniciativa enfatizaron la necesidad de nombrar de manera explícita estas problemáticas para dimensionar de forma correcta la gravedad de la violencia machista en el entramado social contemporáneo.
Articulación con la Unidad Penitenciaria Nº 5
Uno de los aspectos más significativos de la jornada de conmemoración fue la integración comunitaria con el contexto de encierro local. La intervención artística y de concientización incorporó producciones de serigrafía confeccionadas de manera artesanal por mujeres alojadas en la Unidad Penitenciaria N.º 5 de Mercedes.
Esta articulación institucional permitió sumar las voces y expresiones de las internas a la acción colectiva desarrollada en el hospital público, expandiendo los márgenes tradicionales de los canales de participación en fechas de alta sensibilidad social.
El reclamo por el sostenimiento de las políticas de género
Desde la organización del evento recordaron que, al cumplirse 11 años de la histórica primera marcha federal que unificó el reclamo contra la violencia hacia las mujeres y disidencias, las consignas institucionales mantienen plena vigencia bajo los lemas «vivas y libres nos queremos» y el recuerdo explícito de víctimas como Agostina, Dulce y Sofía, entre otras.
Representantes del Área de Salud y Género del centro asistencial manifestaron que el acto de nombrar de manera directa el femicidio permite identificar tanto los motivos como a los responsables de los crímenes, señalando que estas acciones buscan generar las condiciones necesarias para que el miedo y la vulnerabilidad dejen de condicionar la vida de las mujeres en el ámbito social y comunitario.




























