La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se encuentra oficialmente intervenida a nivel nacional por un plazo inicial de 180 días, una medida judicial inédita en tiempos democráticos que ha encendido las alarmas en todas las seccionales del país.
En Mercedes, el secretario general del gremio, Humberto Perdiguero, expresó su profunda preocupación ante lo que considera una «medida desproporcionada» y un ataque directo a los derechos de los trabajadores, vinculando estrechamente esta situación con el complejo escenario económico que atraviesa la industria local y nacional debido a la política de apertura indiscriminada de importaciones y desprotección estatal.
La intervención, dispuesta por la Sala VIII de la Cámara de Apelaciones —con los votos de los jueces Pesino y González, los mismos magistrados que validaron la reforma laboral del gobierno de Javier Milei—, apartó de sus cargos a la conducción nacional encabezada por Abel Furlán y designó como interventor a Alberto Brigieri.
El fallo tiene su origen en una disputa por el proceso eleccionario de la seccional Zárate-Campana, donde la opositora Lista Naranja recurrió a la justicia tras perder los comicios; sin embargo, para la dirigencia metalúrgica, el estatuto interno del gremio contaba con los mecanismos necesarios para resolver el conflicto de manera orgánica y sin necesidad de una injerencia externa.
«Es la primera vez que ocurre esto en democracia en los 83 años de vida de la UOM. Siempre que se intervino el gremio fue bajo golpes de Estado, como en 1955 y 1976», comparó Perdiguero, trazando un paralelismo histórico con los momentos más oscuros de la actividad sindical.
El dirigente advirtió que detrás de esta resolución existe una clara intencionalidad política para disciplinar al gremio industrial más importante del país: «No es casualidad que cuando estamos tratando de discutir salarios para mejorar el ingreso de los trabajadores y proteger las fuentes de empleo, se dé la intervención. Quieren dejar acéfala a la conducción justo en medio de un proyecto de ajuste que destruye la matriz productiva».
Parálisis paritaria y el peligro de la acefalía
El impacto de la medida judicial golpea de lleno la principal línea de defensa de los trabajadores en la actualidad: la negociación colectiva. Al quedar la conducción nacional en un limbo legal y administrativo, el cuerpo paritario que se encontraba negociando las actualizaciones salariales con las cámaras empresariales ha quedado bajo un estatus de total incertidumbre.
«Teníamos un cuerpo paritario nombrado para llevar adelante las conversaciones y hoy todo ha quedado en ‘stand by’. Sería muy triste que los trabajadores tengan suspendidos sus aumentos salariales por 180 días», lamentó el referente mercedino.
Frente a este complejo panorama, las seccionales del interior —incluida la de Mercedes— se mantienen a la expectativa y buscan tomar contacto con el normalizador judicial para destrabar las negociaciones urgentes. La prioridad gremial se centra en evitar el congelamiento de los ingresos de los operarios en un contexto de alta inflación y caída de la actividad fabril.
«Necesitamos un acercamiento con el interventor para que la obra social siga funcionando y no se resienta la atención médica de nuestra gente»
Crisis en la obra social: prestaciones en riesgo y amparos
Más allá de la representación sindical y las paritarias, la intervención judicial arrastra una consecuencia inmediata y sumamente delicada para la vida cotidiana de la familia metalúrgica: la administración de la Obra Social de la Unión Obrera Metalúrgica (OSUOMRA).
El traspaso de las firmas y el control de las cuentas a manos de la intervención amenaza con paralizar los circuitos de pago a prestadores médicos, clínicas y farmacias, un coletazo directo de la crisis que ya empieza a registrar sus primeras fallas operativas en el interior bonaerense.
| Área Afectada | Situación Actual | Riesgo Inmediato |
| Negociación Paritaria | Suspendida / En stand by | Congelamiento salarial por 180 días. |
| Cadena de Pagos OSUOMRA | Demorada por traspaso de firmas | Corte de servicios médicos por falta de pago a prestadores. |
| Medicamentos Especiales | Cobertura parcializada | Demoras en tratamientos crónicos y multiplicación de amparos judiciales. |
Perdiguero detalló que la seccional Mercedes no presenta irregularidades ni denuncias en su gestión, por lo que exige canales de diálogo urgentes para garantizar la salud de sus afiliados.
«Hoy nos intervienen también la obra social, lo cual es gravísimo. Hay afiliados que reciben medicación por vía de amparos judiciales y otros tratamientos crónicos que se deben cubrir. Si esto no se normaliza rápido y no se le entrega la medicina al resto de los pacientes que la necesitan, la situación de los recursos de amparo se va a agravar. Necesitamos un acercamiento con el interventor para que la obra social siga funcionando y no se resienta la atención médica de nuestra gente», concluyó el dirigente, remarcando que el único fin del sindicato debe ser el bienestar de los trabajadores metalúrgicos.


























