
Los cuerpos de emergencias locales, integrados de manera coordinada por Protección Civil y el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Mercedes, además de SAME y Policías, afrontaron por estas horas una seguidilla de intensas intervenciones operativas durante las últimas jornadas debido a una multiplicidad de siniestros registrados en distintos puntos del partido.
La actividad demandó un marcado despliegue logístico y humano para sofocar focos ígneos en viviendas particulares, un automóvil y predios rurales.
La coordinadora de Protección Civil de Mercedes, Agustina Loré, a pedido de este medio precisó el balance de las actuaciones y describió la complejidad de las tareas comunitarias. Según indicó la funcionaria, los factores climáticos estacionales y fallas en sistemas de calefacción domiciliaria incidieron de forma directa en el incremento de las salidas de emergencia de los servidores públicos.
Viernes crítico: incendios de vivienda y pastizales
El inicio del fin de semana concentró el mayor volumen de trabajo para el sistema de emergencias, registrándose un total de cuatro salidas efectivas de dotaciones de bomberos durante el día viernes. Dos de estas intervenciones estuvieron motivadas por incendios de pastizales, una problemática recurrente en esta época del año. «Los pastos también se prenden porque el frío los quema y quedan secos, y eso favorece notablemente la propagación del fuego», puntualizó Loré respecto a las condiciones del terreno en el ejido rural y semiurbano.
En paralelo, los bomberos debieron acudir de urgencia a dos siniestros de índole estructural en fincas residenciales.
El primer hecho de gravedad ocurrió en una vivienda situada al lado de la prolongación de la calle 26. Allí, una caldera sufrió una falla técnica, tomó fuego y provocó considerables daños materiales en la propiedad.
La segunda emergencia habitacional se localizó sobre la Ruta Provincial 41, a la altura de la conocida «bajada de los ingleses». En ese inmueble, los propietarios constataron que el calor o un desperfecto en una salamandra provocó la combustión del machimbre y el techo de la estructura.
Siniestro vehicular en Ruta 41 y el río Luján
Las tareas de asistencia continuaron durante la noche del sábado. Alrededor de las 21:00 horas, las sirenas de emergencia volvieron a activarse ante el reporte del incendio de un automóvil.
El rodado se encontraba ubicado en la zona denominada «La Palangana», en las proximidades del río Luján y la Ruta Provincial 41. Las dotaciones trabajaron en el lugar para controlar las llamas sobre la unidad y evitar que se extendieran hacia las banquinas.
Esfuerzo sostenido del sistema de emergencias
Desde la conducción de Protección Civil se ponderó el compromiso y el esfuerzo sostenido que vienen asumiendo los agentes locales para salvaguardar la integridad de los vecinos y sus bienes.
El desgaste del equipamiento y el personal ha sido notorio en los últimos días, sumándose a incidentes previos de magnitud, como el incendio que afectó recientemente a un galpón y un quincho en la intersección de las calles 37 y 6, el martes, el cual requirió el desplazamiento inmediato de dos camiones cisterna de Bomberos para lograr su confinamiento.
«A nosotros nos dio aviso el área de Monitoreo Municipal, que divisó una densa columna de humo. Al principio pensamos que se trataba de un galpón ferroviario, debido a que en esa zona la calle 37 se corta justamente contra las vías. Sin embargo, al llegar al lugar para verificar la situación, constatamos que se estaba quemando el quincho de una quinta que entiendo que no funciona como vivienda permanente, sino que se alquila para la realización de eventos», comentó Agustina Loré sobre el operativo del martes que requirió un importante despliegue coordinado entre el personal de Protección Civil, efectivos policiales y el cuerpo de Bomberos Voluntarios, que intervino de urgencia con dos camiones cisterna. «Fue un siniestro bastante demandante porque la estructura del galpón-quincho era de madera y contenía una gran cantidad de elementos acopiados en su interior». La funcionaria agregó que el propietario del lugar confirmó posteriormente que dentro de la edificación había almacenadas numerosas latas de pintura, material altamente inflamable que generaba que el fuego rebrotara de manera continua.
Finalmente, la coordinadora destacó que «por fortuna, la nave principal de la casa estaba completamente separada del quincho por un parque, lo que permitió que quedara intacta y no sufriera daños». No se registraron heridos de gravedad, limitándose las consecuencias a cuantiosas pérdidas materiales. No obstante, el operativo incluyó la asistencia preventiva del sistema de emergencias médicas: «La hija del dueño de la quinta presta servicios en el jardín municipal que se encuentra ubicado en esa misma esquina de 37 y 6. Al salir y encontrarse de golpe con semejante despliegue operativo, lógicamente sufrió una crisis de nervios, por lo que convocamos inmediatamente a una ambulancia del SAME para que la asistiera por una cuestión de control».



























