
La cultura del vinilo y la gastronomía de autor vuelven a cruzarse en la agenda nocturna mercedina. Tras el éxito de sus dos primeras entregas, el establecimiento céntrico Buonas Pizzeria anunció la realización de «Vinilizza Volumen 3», la tercera fecha de su ciclo musical analógico que se desarrollará este viernes 10 de julio, a partir de las 19:00 horas y hasta el cierre.
En esta oportunidad, la propuesta sonora y el control de las bandejas estarán a cargo de Simón Peisino, un reconocido DJ, creador de ritmos y productor local. Peisino posee un estrecho vínculo con la gastronomía y el proyecto organizador, desempeñándose habitualmente como maestro pizzero del lugar, lo que añade un fuerte componente de identidad identitaria al encuentro.
El enfoque musical de la noche ofrecerá un repaso íntimo por las grandes influencias del artista. Con una herencia melómana familiar impregnada de sonidos disco, funk, pop, rock y soul, Peisino volcará en la cabina su experiencia en la cultura urbana, donde milita desde 2015 en facetas de MC, beatmaker y musicalizador. El set exclusivo en formato de discos de vinilo estará fuertemente articulado en base al género Hip Hop y las vertientes del groove.
Un ciclo invernal con raíces comunitarias
Detrás de la sinergia de «Vinilizza» se encuentra una propuesta de resiliencia y expansión cultural impulsada por Bernardo «Lobita» Bomaggio, fundador de Buonas Pizzeria. El emprendimiento culinario, que tuvo sus orígenes en la virtualidad y el confinamiento de la pandemia en un monoambiente porteño para luego transformarse en una «pizza de garage» y pasar por el circuito de bares local, se encuentra hoy radicado definitivamente en su sede céntrica de Mercedes.
El ciclo, planificado originalmente con un cronograma de fechas mensuales consecutivas hasta el mes de septiembre, nació de la afinidad compartida entre los gastronómicos y los coleccionistas de música analógica del distrito.
La cita de este viernes invita a la comunidad a redescubrir el valor de los encuentros presenciales bajo una consigna que ya es marca registrada del espacio: combinar alta cocina artesanal, coleccionismo discográfico, amigos y un polo de difusión artística en el corazón de la ciudad.



























