
Un grave incidente edilicio volvió a encender las alarmas respecto a las condiciones edilicias del Poder Judicial local.
Durante la jornada de este martes 14 de julio de 2026, se produjo el desprendimiento de una parte considerable del cielorraso en el pasillo de ingreso por calle 28 del Palacio de Tribunales de Mercedes.
Si bien no se reportaron heridos de milagro, el hecho motivó una inmediata y enérgica denuncia pública por parte de la Comisión Directiva de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), Departamental Mercedes, desde donde catalogaron la situación como una muestra del «absoluto estado de abandono» de las estructuras.
Desde la organización gremial enfatizaron que lo acontecido en el edificio central no representa de ningún modo un accidente aislado, sino que constituye una consecuencia directa de la falta de mantenimiento preventivo crónico y la desidia institucional.
Los cuestionamientos apuntaron formalmente a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y a las autoridades gubernamentales provinciales, señalando que cada reclamo formal elevado por vías administrativas obtiene sistemáticamente como única réplica la supuesta «falta de presupuesto».
Deterioro extendido a juzgados de paz y oficinas descentralizadas
La conducción de la AJB Mercedes advirtió que la problemática habitacional no se restringe de manera exclusiva al emblemático palacio céntrico. De acuerdo a lo expresado en su comunicado oficial, el cuadro de precariedad e insuficiencia presupuestaria se extiende hacia las sedes donde operan diversos órganos judiciales del departamento, abarcando las oficinas de algunos Juzgados de Paz y dependencias descentralizadas de la región.
Asimismo, los trabajadores hicieron extensivo el reclamo por «total falta de mantenimiento» a la Procuración General de la Provincia de Buenos Aires, organismo responsable de los inmuebles donde se desempeñan los agentes de los Ministerios Públicos Fiscales y de la Defensa.
Trabajar bajo cero y con ventanas selladas con plástico
El gremio brindó crudos detalles sobre las condiciones insalubres que deben tolerar los empleados en el actual periodo invernal. Según indicaron, debido a los techos dañados, las filtraciones y la falta de sistemas de calefacción central o individual eficientes, muchos trabajadores se ven obligados a cumplir sus jornadas con las «ventanas tapadas con cinta plástica» para intentar mitigar las bajas temperaturas y evitar el ingreso del viento helado a los despachos.
«Las y los trabajadores judiciales no podemos seguir desempeñando nuestras tareas en edificios con techos dañados, problemas de calefacción, filtraciones y condiciones que ponen en riesgo su salud y su integridad», remarcaron con firmeza, exigiendo el cese de dilaciones burocráticas.
Hacia el cierre del documento, la AJB instó a los funcionarios con poder de decisión a asumir la responsabilidad política y técnica para dar una respuesta inmediata, solicitando que se dejen de lado los «versos» y rodeos burocráticos empleados de forma recurrente para postergar las refacciones estructurales que garanticen la seguridad física de trabajadores y del público general.


























