
Más allá de los gustos personales, el calor y el frío son parte del calendario y para cada época del año hay prendas y costumbres que se adaptan al termómetro. Al momento de ordenar tu ropero con la ropa de invierno, los buzos gruesos, las mantas y las camperas son solo una parte de la ropa que necesitas para moverte a diario.
De uso habitual, tu lavarropas se encarga día a día de mantener tu ropa limpia y cuidada. Sea de mayor o menor volumen o con materiales especiales, es importante que elijas bien el programa y tipo de lavado que vas a emplear. Cada prenda es única en sí misma y requiere que la trates como tal.
Para evitar que se encojan, se arruinen las fibras o se apelmacen, necesitas tener en cuenta algunas prevenciones que te permitan extender la vida útil de tu vestuario.
Qué factores tener en cuenta antes del lavado
En cada prenda hay una etiqueta con los datos necesarios para conservar la buena salud de sus componentes. Por ejemplo, la temperatura máxima que resiste en el lavado, si éste puede ser a máquina o seco, así como si es resistente al centrifugado y también al secado.
Se trate del verano o del invierno no tener en cuenta esta información puede hacer que la ropa, se eche a perder en el primer lavado. Por eso te conviene separar cada una de tus prendas antes de ingresarlas al lavarropas según el tipo de material que las componen.
Por ejemplo: tus abrigos de lana son los más sensibles al agua caliente mientras que los chalecos o camperas con relleno sintético son más tolerantes, pero requieren un centrifugado suave. En el caso de los plumones son más especiales y por eso si o si se recomienda el uso de detergentes especiales, así como las prendas polares se lavan de revés.
Qué programas usar según el tipo de prenda
Cuando identificas el material de tu prenda, tienes que considerar cuál es el programa del lavarropas automático que mejor le sienta.
Por ejemplo, los ciclos de lana están pensados para tejidos y sweaters. En el caso de edredones o de prendas grandes, hay lavarropas modernos que tienen un tipo de programa específico para cargas grandes que precisan más agua en camperas y mantas.
Un lavarropas también destaca por tener ciclos delicados, útiles para un uso general. En este caso no existen programas específicos, pero sí se requiere agua fría y poca centrifugación.
Al momento de elegir un lavarropas para el hogar, también es importante revisar la variedad de programas disponibles y su adaptación a distintos tipos de prendas. Marcas como Gadnic ofrecen equipos pensados para cubrir necesidades cotidianas de lavado, con opciones que permiten ajustar los ciclos según el tipo de ropa y el uso habitual. Contar con programas específicos para prendas delicadas, cargas grandes o lavados rápidos puede facilitar el cuidado de la ropa de invierno y ayudar a conservar mejor sus materiales.
La importancia del centrifugado
Cuando se menciona al centrifugado hay que considerar que su uso de forma excesiva en el lavarropas automático puede deformar la ropa de invierno. Más allá de eso, se recomienda una velocidad que no supere las 600 revoluciones por minuto en lana y prendas con relleno.
De la misma manera se sugiere evitarlo en prendas que tienen plumón natural. En esos casos debe escurrirse de forma suave con toallas.
Para camperas con relleno sintético, el centrifugado moderado sirve para quitar el agua en exceso sin que se apelmace. Lo mismo que en ciclos programados para prendas de gran tamaño.

Qué saber sobre la carga de tu lavarropas
Como primera medida para usar tu lavarropas debes evitar sobrecargar el tambor. Desde ya que no es la única pero sí una de las recomendaciones más importante para sacar provecho de tu dispositivo.
Para prendas de invierno es necesario que cierres ganchos, velcros y cierres para evitar el roce entre las telas en el momento del lavado. Así como se sugiere dar vuelta las prendas del revés para que la superficie exterior no se dañe, en especial en polares.
El uso de bolsas de lavado de red también te ayudará si tienes en tu ropero prendas que llevan adornos, partes desmontables o pieles sintéticas.
El abc de un buen lavado
A la hora de pensar el secado puedes sacar tus prendas de invierno al aire libre, extendidas o bien desplegadas, pero sin que pierdan su forma de origen. Recuerda que la exposición directa al sol puede dañarlas, así como un calor intenso encoge las fibras.
En síntesis: para lavar tu ropa en invierno una serie de pasos que se resumen en leer la etiqueta de la prenda, elegir bien un programa suave y descartar agua caliente y un centrifugado en exceso. Como un abecé esta receta además del uso de un buen detergente y cerrar los cierres de tus camperas va a servirte para que tu ropa de invierno dure mucho más tiempo.
Tanto para camperas, mantas como sweaters un buen lavado es fundamental en cualquier estación del año. Con el mismo esmero que dedicas para arreglar el parque de tu casa o la vereda tu ropa necesita verse bien porque así te verán los demás.




























