
El pasado viernes, las aulas de la Escuela Secundaria 12 se convirtieron en un espacio de reflexión, arte y aprendizaje con la visita de Federico Lione, reconocido popularmente por su personaje el payaso «Pelambre».
La jornada, que convocó a estudiantes de 4º, 5º y 6º año del nivel secundario, se llevó a cabo como la aplicación práctica de un proyecto conjunto del área de Comunicación del turno tarde. A lo largo de la charla, Lione expuso valiosos conceptos que se trabajan habitualmente en las aulas, tales como el emprendedurismo personal, la creatividad, la inserción laboral y el impacto de las nuevas tecnologías en la comunicación masiva.

Con una trayectoria de 20 años en el ámbito del humor, la danza y el teatro, Lione se define como un artista independiente y un emprendedor autogestivo. «Es mi forma de vida y es lo que he elegido para vivir», compartió ante los jóvenes, enfatizando que el sustento económico en esta profesión está directamente ligado al estudio, la constancia y la dedicación diaria.
Durante la actividad, el artista no solo explicó cómo fusionó sus inicios en la danza clásica, contemporánea, tango y folklore con las técnicas del circo y el clown, sino que también demostró en vivo su faceta de mentalista mediante dinámicas de concentración e imaginación con los alumnos.
No solo explicó cómo fusionó sus inicios en la danza clásica, contemporánea, tango y folklore con las técnicas del circo y el clown, sino que también demostró en vivo su faceta de mentalista mediante dinámicas de concentración e imaginación con los alumnos.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la adaptación del arte callejero y el circo tradicional a los tiempos modernos. Lione describió cómo la comunicación artística debió reinventarse tras la pandemia, migrando fuertemente hacia los canales digitales.
Con una comunidad de 25.000 seguidores reales en sus redes sociales, el entrevistado analizó el rol del «influencer» y el uso de plataformas como Instagram para la generación de publicidad y alianzas comerciales que permiten financiar los proyectos independientes. Asimismo, advirtió a los estudiantes sobre la irrealidad de las redes, señalando que «mostramos una pantalla, lo que queremos, pero no es la vida real las 24 horas».

La charla también profundizó en la evolución de sus proyectos colectivos y sus metas a futuro. Lione relató la experiencia de su «circo rodante», un proyecto financiado de manera comunitaria a través de redes sociales que consistió en transformar un colectivo viejo en un escenario móvil con camarines, con el cual recorrió el país durante cuatro años junto a una compañía de diez personas.
Tras vender el vehículo recientemente para dar paso a nuevas iniciativas, detalló que actualmente se dedica con fuerza a la gestión cultural autónoma. A través de esta labor, organiza festivales de gran convocatoria y representa a artistas callejeros para asegurarles condiciones laborales y remuneraciones dignas frente a los abusos de las productoras tradicionales.
«El estudio es la herramienta que tenemos en la vida, es el saber. Yo quería ser un señor payaso, que me respeten»

En el plano personal y social, el encuentro dio lugar a debates sensibles sobre la discriminación, los prejuicios y el bullying. Lione recordó las burlas que sufrió en su infancia debido a su aspecto físico y cómo, incluso de adulto, debe enfrentar prejuicios policiales o sociales por portar rastas desde hace dos décadas. Del mismo modo, rememoró la resistencia inicial de su familia —de tradición comerciante y docente— ante su decisión de ser payaso, una barrera que logró derribar demostrando profesionalismo y responsabilidad. «El estudio es la herramienta que tenemos en la vida, es el saber. Yo quería ser un señor payaso, que me respeten», afirmó.
Finalmente, el artista destacó el valor del arte como un agente de curación y transformación social. Compartió conmovido los mensajes de agradecimiento de familias con niños con autismo o personas que han superado situaciones de salud críticas gracias a la risa de su personaje. Además, hizo mención a su participación de 15 años en el programa «Inclusión Juvenil» del partido de La Costa, donde utiliza el teatro y el humor para concientizar a niños de escuelas primarias y jardines sobre la igualdad y la no discriminación. La jornada cerró con el reconocimiento unánime de los docentes y un cálido aplauso de los alumnos, quienes valoraron la presencia voluntaria de Lione para enriquecer su proceso educativo.



























