
En una entrevista con el equipo de Data Clave por Carnaval Stream, la diputada nacional del Frente Patria, Vanesa Siley, volvió a encender las alarmas sobre los puntos críticos de la reforma laboral impulsada por el Gobierno y el FMI.
La legisladora de origen mercedino puso el foco en un cambio técnico en la Ley de Contrato de Trabajo que, según denuncia, afectará directamente el bolsillo y la propiedad privada de los empleados.
Siley explicó que el proyecto busca derogar el actual artículo 104, que regula cómo se fija el salario en Argentina (por tiempo o rendimiento, incluyendo bonos y premios), para reemplazarlo por un nuevo esquema.
El eufemismo del «Salario Dinámico»
La diputada cuestionó el uso del término «salario dinámico» en el discurso público, señalando que dicha figura no existe de forma literal en el dictamen del proyecto. En su lugar, aparece lo que denominó un eufemismo para recortar derechos: el «Componente remunerativo dinámico» (artículo 104 bis).
Siley busca llevar al centro del debate legislativo las «letras chicas» de una reforma que, según su visión, utiliza términos modernos para ocultar una pérdida histórica de derechos laborales
De acuerdo a la explicación de la legisladora, este cambio implica:
- Pérdida de carácter salarial: Los bonos y premios dejarán de ser considerados «salario» legalmente.
- Sin carácter alimentario: Al no ser salario, el ingreso pierde la protección especial que tienen las remuneraciones frente a la ley.
- Impacto en indemnizaciones: Estos montos no serán contabilizados a la hora de calcular una futura indemnización o aguinaldo.
- Vulneración de la propiedad: «No es considerado salario, lo que significa que no es tu propiedad privada» ante eventuales litigios o reclamos, sentenció Siley.
«Menos derechos»
Para la diputada, esta modificación técnica es una herramienta de flexibilización laboral encubierta. «Sí, te la vas a llevar a tu casa, pero tiene toda esta contraprestación que va en contra tuya», advirtió a los trabajadores, subrayando que la reforma implica, en la práctica, tener salarios más bajos y menos herramientas de defensa legal.
Con esta denuncia, Siley busca llevar al centro del debate legislativo las «letras chicas» de una reforma que, según su visión, utiliza términos modernos para ocultar una pérdida histórica de derechos laborales en Argentina.

























