
En una noche calurosa y con el salón de actos del Colegio Nacional «Florentino Ameghino» colmado, se dio inicio formal este sábado al ciclo cultural 2026 organizado por el Centro de Egresados.
La velada estuvo protagonizada por el prestigioso ensamble «Estación Buenos Aires», que ofreció un programa dedicado a los grandes maestros del romanticismo, posicionando una vez más a la ciudad de Mercedes como un polo de referencia para la música de cámara.

La apertura del concierto estuvo a cargo de un cuarteto de cuerdas que ejecutó la primera parte del Cuarteto «Americano» de Dvorak. La interpretación se destacó por el ensamble y el virtuosismo del grupo humano, cuya soltura y conocimiento mutuo potenciaron el talento individual de cada instrumentista, creando una atmósfera mágica y especial para los oídos y todos los sentidos, seguida con deleite por el auditorio.
El desafío de Tchaikovsky y un reconocimiento especial
La segunda parte de la gala estuvo centrada en el Concierto para violín en Re Mayor Op.35 de Tchaikovsky, una de las piezas más complejas y desafiantes del repertorio universal. En esta oportunidad, la obra fue introducida de palabra por el reconocido violinista Rafael Gíntoli, quien se encontraba presente en la sala entre el público. Gíntoli fue ovacionado con tanta intensidad como los músicos que estuvieron en escena, tras explicarse su ausencia en el escenario por motivos de salud, según informaron desde la comisión del Centro de Egresados.
La ejecución solista recayó en el joven violinista Joaquín Orellanos, quien junto al ensamble dirigido por Xavier Inchausti, logró una interpretación sólida de la obra del compositor ruso, que fue adaptada para cuerdas.

El ensamble se completó con instrumentistas de primer nivel como Gabriela Olcese, Ricardo Bugallo, Fernando Rojas Huespe, Siro Bellisomi y Kevin Zenteno.
Temporada 2026: Lo que vendrá
El éxito de esta primera convocatoria de Pro Arte Mercedes marca un precedente auspicioso para el resto del año. Durante la velada, se realizó un anuncio que generó gran expectativa entre los abonados y aficionados: la pronta presencia del mundialmente reconocido pianista Horacio Lavandera, quien forma parte de la programación del ciclo.
La sede de Avenida 17 entre 30 y 32 reafirmó su valor como espacio acústico y social, recibiendo a una concurrencia más que importante que celebró el regreso de la música clásica a la ciudad con aplausos prolongados.














