
Por segunda vez en lo que va del año, el paso a nivel de la calle 11 se ha convertido en un punto crítico para la circulación urbana. Desde la jornada de ayer domingo y durante la mañana de este lunes, las barreras permanecen bajas de manera ininterrumpida debido a un nuevo desperfecto técnico, obligando a conductores de autos, motocicletas y ciclistas a realizar maniobras peligrosas para cruzar las vías del ferrocarril San Martín.
La situación se ve agravada por las intensas precipitaciones que afectan a la ciudad, lo que reduce la visibilidad y torna el pavimento resbaladizo.
Esta combinación de factores incrementa exponencialmente el riesgo de accidentes, dado que los trenes continúan su marcha habitual mientras los ciudadanos, ante la demora, optan por sortear las barreras bajas bajo su propia responsabilidad.
Un cruce estratégico bloqueado
La calle 11 no es una arteria más; representa un vínculo vital para el flujo norte-sur (o viceversa) de la ciudad. Es el trayecto obligado para cientos de familias que se dirigen hacia los establecimientos educativos ubicados más allá de la Avenida 2, así como para trabajadores que conectan el centro con los barrios periféricos.
La falla actual genera embotellamientos y desvíos forzosos, saturando otras vías de cruce y complicando la puntualidad de quienes deben cumplir con sus obligaciones diarias en un marco climático ya de por sí adverso.
El reclamo a Trenes Argentinos
A pesar de los antecedentes inmediatos —el último incidente de similares características se registró el pasado 24 de febrero—, la solución definitiva por parte de Trenes Argentinos no llega. Los vecinos manifiestan un creciente hartazgo ante lo que consideran una desidia institucional.
«Es un problema que se repite y la respuesta siempre es provisoria. No se puede esperar a que ocurra una tragedia para que intervengan de manera seria en el sistema de señalización», expresó un vecino damnificado esta mañana.
La comunidad exige una intervención urgente y estructural. La recurrencia del fallo sugiere un agotamiento del sistema electromecánico que ya no responde a reparaciones superficiales.
Mientras tanto, la inseguridad vial en el tramo de calle 11 sigue siendo una cuenta pendiente que pone en jaque la integridad física de quienes transitan la zona.



























