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Las primeras 24 horas después de un choque: la guía práctica para entender los seguros de autos en Buenos Aires

Pocas situaciones generan tanto desconcierto como las primeras horas después de un siniestro vial. La adrenalina, la preocupación por las personas involucradas, el papelerío que aparece de la nada y la conversación con la aseguradora son demasiadas cosas para procesar al mismo tiempo.

Sin embargo, lo que se hace (o se deja de hacer) en ese primer día puede definir gran parte del resultado del reclamo. Saber cómo actuar antes de que ocurra el accidente es la mejor forma de no quedar a la deriva cuando llega el momento.

El primer paso: las personas antes que el auto

La regla básica que repiten desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y todas las organizaciones especializadas en tránsito es siempre la misma. Antes de cualquier consideración material, lo primero es verificar el estado de los ocupantes del vehículo y de quienes pudieran haberse visto afectados por el hecho. Llamar al 107 o al servicio de emergencia médica local debe ser la primera acción si hay heridos, por mínimas que parezcan las lesiones.

Muchos golpes que parecen leves en el momento se manifiestan horas o días después con dolores cervicales, lumbares o de cabeza. Por eso, la recomendación profesional es siempre dejar constancia del hecho y, ante la duda, hacerse atender. Esa atención queda registrada y puede ser determinante si después se necesita iniciar un reclamo por lesiones.

Documentar la escena: lo que muchas veces se olvida

Una vez resguardada la integridad de las personas, el segundo paso es documentar lo ocurrido. Y acá es donde las personas, por nervios o desconocimiento, suelen perder información que después es muy difícil de recuperar. Tomar fotos del vehículo propio y del otro vehículo involucrado, de las patentes, del lugar exacto del siniestro, de las marcas en el pavimento, de la señalización vial y de cualquier elemento que ayude a reconstruir el hecho es una práctica simple que puede ahorrar horas de discusión posterior.

También conviene intercambiar datos con el otro conductor: nombre completo, DNI, número de teléfono, domicilio, compañía aseguradora y número de póliza. Si hay testigos presenciales, anotar también sus datos de contacto. Toda esta información va a ser pedida por la aseguradora dentro de las primeras horas, y disponer de ella en el momento agiliza enormemente el trámite.

La denuncia: cuándo hacerla y cómo

Existe una idea instalada de que solo hay que llamar a la policía si el accidente fue grave. La realidad es que cualquier siniestro con daños materiales significativos o lesiones requiere intervención policial para que quede labrada el acta correspondiente. Esa acta es un documento clave para sustentar el reclamo posterior, identificar responsabilidades y, eventualmente, deslindar discusiones que se prolongan en el tiempo.

La denuncia ante la propia aseguradora debe hacerse cuanto antes, en general dentro de las 72 horas hábiles. Las pólizas establecen plazos específicos, y no respetarlos puede traer problemas serios al momento de la cobertura. La mayoría de las compañías habilita hoy denuncia telefónica, por aplicación móvil o por formulario web, lo que simplifica bastante el proceso para el conductor.

Qué pasa según el tipo de cobertura

La diferencia de respuesta de la aseguradora depende fundamentalmente del tipo de cobertura contratada. Una póliza de responsabilidad civil contra terceros responde solo por los daños ocasionados a otros vehículos, personas o bienes, pero no cubre los daños propios. Una de terceros completo agrega protección por robo, incendio y, en muchos casos, granizo y otros eventos climáticos. Una de todo riesgo, además, cubre los daños propios independientemente de la responsabilidad.

Desde Comparaencasa, líder en comparación de seguros de auto en Argentina, explican que muchos conductores descubren las limitaciones de su cobertura recién después del primer siniestro. El momento ideal para entender qué cubre la póliza no es cuando se tiene el auto destrozado en una grúa, sino antes. Una revisión periódica del producto contratado, idealmente cada seis meses, permite ajustar la cobertura a las necesidades reales antes de que el problema aparezca.

La intervención del perito: cómo funciona

Una vez denunciado el siniestro, la compañía designa un perito que se encarga de evaluar los daños del vehículo. La inspección puede hacerse en el domicilio del asegurado, en un taller habilitado o, en algunos casos, mediante carga de fotos por aplicación móvil para daños menores. El perito determina si el vehículo es reparable o si corresponde declarar la pérdida total.

La declaración de pérdida total ocurre cuando el costo de reparación supera un porcentaje determinado del valor del vehículo (en general, entre el 70% y el 80%, según la compañía y el tipo de póliza). En ese caso, la aseguradora abona la suma asegurada vigente al momento del siniestro, motivo por el cual mantener actualizado el valor del auto en la póliza es tan importante.

La importancia de tener bien declarado todo

Otro punto clave que aparece recién después de un accidente es la coherencia entre lo declarado en la póliza y la realidad del vehículo y su uso. Modificaciones no informadas, cambios de domicilio, ampliación del uso comercial o incorporación de un conductor habitual no declarado pueden generar conflictos al momento del reclamo. La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) regula las condiciones generales de las pólizas y los derechos del asegurado, y una de las causales más comunes de rechazo de cobertura tiene que ver justamente con declaraciones inexactas.

La recomendación es revisar la póliza con cierta periodicidad y mantener al día cualquier cambio relevante. Un trámite de cinco minutos puede ahorrar problemas mayores cuando llega el momento de necesitar el seguro.

Comparar antes, no después

Quienes pasan por un siniestro suelen hacer dos cosas casi en simultáneo: agradecer haber tenido cobertura, o lamentar no haber tenido la cobertura adecuada. La diferencia entre una experiencia y otra suele estar en haber dedicado, alguna vez, unos minutos a comparar opciones del mercado en lugar de renovar por inercia.

Cotizar online los seguros de autos en Buenos Aires en simultáneo permite ver, en una sola pantalla, las propuestas de las principales aseguradoras del país filtradas por provincia y zona de uso del vehículo. La diferencia entre la opción más cara y la más conveniente para un mismo perfil de conductor suele ser sorprendente, y muchas veces incluye coberturas más amplias por un precio similar al que ya se está pagando.

La calma se prepara antes

Nadie quiere pasar por un siniestro vial, pero las estadísticas indican que la mayoría de los conductores tendrá que enfrentar uno alguna vez en su vida. La diferencia entre atravesar la situación con relativa calma o con una crisis a cuestas suele estar en lo que se preparó previamente: una cobertura adecuada, los datos del seguro a mano, una idea clara de los pasos a seguir y la confianza de saber que la compañía contratada va a responder.

Como señalan desde Comparaencasa, la mejor póliza no es necesariamente la más cara ni la más barata: es la que mejor se ajusta al perfil real del conductor y al uso real del vehículo. Encontrarla lleva minutos. No buscarla puede costar mucho más.