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Esteban Schenone brilló en el cierre de «La Bayadera» en el Teatro Argentino de La Plata

Foto de Noticias Mercedinas

El Teatro Argentino de La Plata vivió una de sus semanas más vibrantes con la puesta en escena de La Bayadera.

En el centro de esta mística hindú, el primer bailarín Esteban Schenone no solo cumplió el desafío técnico de protagonizar una de las obras más exigentes del repertorio clásico, sino que lo hizo rodeado del afecto de su comunidad.

El cierre de la agenda, que se extendió durante los días 24, 25, 26, 29 y 30 de abril, y el 2 de mayo, posicionó a Schenone en la historia del ballet bonaerense en el centro de los aplausos finales de una obra en la que incluso se despidió uno de los compañeros de la danza, y a sala llena como todas las jornadas previas en la sala Gianastera.

A pesar de su vasta experiencia interpretando roles principales en títulos como El Lago de los Cisnes, Giselle y Don Quijote, Schenone enfrentó por primera vez el desafío de encarnar a Solor. «Bailar este rol fue todo un desafío ya que, si bien he bailado diferentes roles protagónicos pertenecientes a otros ballets, en La Bayadera era la primera vez», expresó el artista entrevistado por Noticias Mercedinas tras la función de este sábado.

Durante las primeras funciones de esta misma puesta, Schenone también interpretó al Ídolo de Oro, un papel que ha desempeñado durante varios años y que requiere una destreza física excepcional. Esta dualidad de roles en una misma temporada subraya la versatilidad técnica que lo ha llevado a escenarios de Italia, Polonia y Brasil.

Foto de Guillermo Genitti / Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino

El panorama de la danza en Argentina

Consultado sobre la situación actual de la cultura, el bailarín destacó el potencial del talento local. «Argentina tiene un potencial excelente; hay bailarines argentinos destacándose en las mejores compañías del mundo», afirmó. Schenone, quien recientemente realizó una gira por dieciséis ciudades de Polonia con el International Classical Ballet, señaló que, a pesar de la difícil realidad económico-social, el país sigue ofreciendo oportunidades valiosas para el desarrollo de la actividad artística.

La agenda de Schenone para el resto del año refleja su intensa actividad. Durante este mes, integrará la gira del Buenos Aires Ballet (BAB) por el interior de la provincia, con presentaciones en Bahía Blanca, Olavarría y Tres Arroyos. Asimismo, en julio participará de una Gala de Ballet en Posadas, Misiones, organizada por Ángel Maidana, solista del English National Ballet de Londres.

En cuanto a la programación del Teatro Argentino, el cuerpo de baile se prepara para un ciclo de montajes contemporáneos que incluirá obras como el Bolero de Ravel, Adagietto y Dafnis y Cloe, culminando el año con las producciones clásicas de El Cascanueces y El Lago de los Cisnes.

El rugido de Mercedes en la capital provincial

La presencia de Schenone en el rol de Solor no pasó desapercibida para su ciudad de origen. Durante las diversas funciones, la Sala Ginastera se pobló de mercedinos que viajaron especialmente para ovacionar a su representante.

El punto máximo de emotividad se vivió cuando un contingente completo arribó en una combi desde Mercedes, movilizado exclusivamente por el orgullo de ver a un «hijo del pueblo» brillar en el máximo escenario de la provincia.

Foto de Noticias Mercedinas

Un trabajo colectivo y el impulso institucional

El éxito de esta producción es el resultado de un engranaje artístico de excelencia. Bajo la Dirección General de Ernesto Bauer y la Dirección Artística de María Fernanda Bianchi, el Ballet Estable demostró un nivel internacional. La música de Ludwig Minkus fue magistralmente interpretada por la Orquesta Estable bajo la batuta de Darío Domínguez Xodo, mientras que la imponente coreografía de Marius Petipa contó con la meticulosa reposición de Edgardo Trabalón.

Es fundamental destacar el rol del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, cuya gestión ha sido clave para sostener y potenciar este gran grupo de trabajo. El apoyo del Instituto no solo garantiza la excelencia técnica del Teatro Argentino, sino que permite que artistas de la talla de Schenone puedan desarrollar sus carreras en su tierra, acercando la alta cultura a todos los bonaerenses.

La mística de «La Bayadera»

La Bayadera, estrenada originalmente en 1877 en San Petersburgo, es una obra cumbre del romanticismo tardío. Con libreto de Marius Petipa y Sergei Khudekov, cuenta la trágica historia de amor entre Nikiya (una bailarina del templo o bayadera) y el guerrero Solor (interpretado por Schenone).

La obra es famosa por el cuadro del «Reino de las Sombras», una de las secuencias más bellas y complejas de la historia del ballet, que simboliza el reencuentro de los amantes en un mundo idealizado.

Foto Paula Pérez de Eulate / Teatro Argentino.

Un reparto de excelencia

La producción contó con una dirección artística y técnica de primer nivel:

  • Dirección Musical: Darío Domínguez Xodo.
  • Dirección del Ballet Estable: María Fernanda Bianchi.
  • Reposición Coreográfica: Edgardo Trabalón.
  • Equipo Técnico: Fabián Giménez (Escenografía), Viviana Serafini (Vestuario) y Esteban Ivanec (Iluminación).

El escenario fue compartido por figuras centrales como Romina Panelo, Julieta Paul y Melisa Heredia (Nikiya), Miguel Ángel Klug y Emanuel Gómez (Solor/Fakir), junto a Sabina Álvarez, Jazmín Gude Alonso y Nadia Osorio (Gamzatti).

El reparto se completó con la destacada participación de solistas como Valentín Fernández, Marcos Becerra, Darío Lesnik y Elizabeth Antúnez, entre un vasto cuerpo de baile que dio vida a la corte del Rajá y las místicas sombras del templo.

Esta temporada de La Bayadera no solo reafirma la vigencia de los clásicos, sino que posiciona a Esteban Schenone como un embajador cultural de Mercedes, elevando el arte bonaerense a su máxima expresión.

Foto de Guillermo Genitti / Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino