
Lo que debía ser un homenaje institucional en el Salón Azul del Senado de la Nación se convirtió en una manifestación artística y política en plena calle.
La muestra fotográfica de Pablo Grillo, cuya autorización fue revocada intempestivamente por las autoridades del Senado, finalmente se llevó a cabo este viernes en las escalinatas y puertas del Congreso de la Nación.
El evento, organizado originalmente en el marco del Día Nacional contra la Violencia Institucional, contó con un fuerte respaldo de organismos de derechos humanos, dirigentes políticos y ciudadanos. La exhibición callejera fue la respuesta directa a lo que el despacho del senador nacional Eduardo «Wado» de Pedro calificó como un acto de «censura e intolerancia democrática» por parte de la vicepresidenta Victoria Villarruel.
«Gracias a todos y todas los que se acercaron a la muestra de fotos de Pablo Grillo en la puerta del Congreso. Vamos a seguir insistiendo hasta que la muestra pueda realizarse dentro del Senado, como debió haber ocurrido desde el primer momento», expresó De Pedro a través de sus canales oficiales.
De los pasillos al asfalto
La polémica se desató cuando, tras haber cumplido con todos los protocolos administrativos, la autorización para el uso del espacio físico y la entrega de un Diploma de Honor a Grillo fue cancelada sin explicaciones oficiales. Según la denuncia del bloque opositor, el trasfondo de la medida radica en el contenido de la obra: registros de operativos de seguridad y represión.
Pablo Grillo no es solo un observador de esta realidad; es víctima directa de ella. El año pasado, el fotógrafo sufrió una herida de gravedad por un disparo en la cabeza mientras cubría una manifestación. Para los organizadores, la prohibición de exhibir sus fotos dentro del recinto es un intento de «silenciar la voz de las víctimas».
Un mensaje de resistencia
Durante la jornada en la calle, el ambiente fue de emotividad y reclamo. Los asistentes pudieron observar las imágenes que capturan la crudeza de la violencia institucional, el mismo material que el oficialismo habría intentado evitar que se difundiera en el ámbito parlamentario.
Desde el entorno del senador De Pedro subrayaron que este episodio se enmarca en un contexto de crecientes restricciones a la libertad de prensa y expresión. No obstante, aseguraron que el objetivo final sigue firme: lograr que el trabajo de Grillo ocupe su lugar en la «Casa del Pueblo», como un testimonio histórico que no puede ser ignorado por los funcionarios de turno.




























