Inicio Emprendimientos ¿Dónde comprar obligaciones negociables en Argentina? 3 alternativas para invertir

¿Dónde comprar obligaciones negociables en Argentina? 3 alternativas para invertir

Las obligaciones negociables ganaron espacio entre quienes buscan alternativas de renta fija vinculadas al sector privado. Su funcionamiento puede parecer sencillo a primera vista: una empresa necesita financiamiento, emite deuda y quienes adquieren esos títulos pasan a ser sus acreedores. Sin embargo, antes de invertir aparecen varias decisiones que van bastante más allá de elegir una compañía o mirar la tasa de interés.

Una de ellas es dónde realizar la operación. En Argentina, las ON pueden adquirirse a través de bancos y sociedades de bolsa, mientras que los Fondos Comunes de Inversión de renta fija corporativa ofrecen una forma indirecta de obtener exposición a este tipo de instrumentos. La elección del canal puede influir en los costos, las herramientas disponibles, el acceso a nuevas emisiones y el nivel de acompañamiento durante la inversión.

1- Bancos: operar desde el home banking

Los bancos también funcionan como puerta de entrada al mercado de obligaciones negociables. Banco Provincia, por ejemplo, permite participar de estas inversiones mediante Banca Internet Provincia o realizar la gestión de manera presencial en una sucursal. Galicia sigue una lógica similar: desde sus canales de inversión digitales se puede participar tanto de licitaciones primarias como de operaciones en el mercado secundario.

Para comenzar a operar, es necesario contar con una cuenta comitente o cuenta títulos, que en algunos casos puede abrirse directamente desde el home banking sin necesidad de registrarse en otra entidad.

Una de las principales ventajas de este canal es la comodidad. Quien ya utiliza un banco para administrar sus finanzas puede concentrar allí sus fondos y operaciones de inversión. Además, los bancos suelen comunicar a sus clientes las nuevas colocaciones de ON disponibles, lo que facilita conocer las condiciones de una emisión antes de que comience a negociarse en el mercado secundario.

Ventajas:

  • Comodidad para quienes ya operan con el banco.
  • Posibilidad de participar en licitaciones primarias desde la misma entidad.
  • Fondos y operaciones concentrados en un único lugar.

Limitaciones:

  • Las comisiones pueden ser más elevadas que en algunas sociedades de bolsa.
  • Las herramientas para operar en el mercado secundario pueden ser más limitadas.
  • El nivel de research y seguimiento en tiempo real varía según la entidad.

2- ALyCs y brokers especializados

Las sociedades de bolsa, conocidas como Agentes de Liquidación y Compensación (ALyCs), son otro de los principales caminos para acceder a las obligaciones negociables. Balanz, SBS Trading a través de Quicktrade, IOL y PPI son algunos ejemplos de entidades que permiten operar estos instrumentos.

Este tipo de intermediarios suele ofrecer acceso tanto al mercado primario, mediante licitaciones, como al secundario, donde se negocian títulos que ya fueron emitidos. La diferencia frente a una operación bancaria suele estar en la variedad de herramientas disponibles para seguir precios, analizar emisiones y gestionar una cartera.

Balanz, por ejemplo, participó como colocador en más de 750 emisiones del mercado argentino, mientras que Quicktrade permite operar ON desde una plataforma digital. Según el broker, también pueden encontrarse informes de research, alertas sobre nuevas licitaciones y herramientas para consultar información de los emisores.

Para quienes operan con volúmenes elevados, algunas ALyCs ofrecen además atención a través de mesas de dinero o canales específicos para inversores de mayor patrimonio, con condiciones y montos mínimos diferentes de los de una cuenta minorista.

Ventajas:

  • Acceso al mercado primario y secundario.
  • Herramientas específicas para seguir inversiones y cotizaciones.
  • Research e información sobre emisores y nuevas emisiones.
  • En algunos casos, costos competitivos frente a los canales bancarios.

Limitaciones:

  • Es necesario transferir los fondos desde el banco hacia la cuenta del broker.
  • La oferta de instrumentos, los costos y el nivel de asesoramiento varían entre entidades.
  • Algunas prestaciones están orientadas a inversores con determinados niveles de patrimonio o volumen de operación.

3- Fondos Comunes de Inversión de renta fija corporativa

Los Fondos Comunes de Inversión (FCI) ofrecen una alternativa diferente: en lugar de comprar una obligación negociable concreta, el inversor adquiere una cuotaparte de un fondo que puede tener una cartera diversificada de instrumentos de renta fija corporativa.

De esta manera, un mismo fondo puede reunir obligaciones negociables de distintas empresas y distribuir la exposición entre varios emisores. La composición de la cartera queda a cargo de la sociedad gerente, que decide qué activos incorporar o vender de acuerdo con la estrategia y las condiciones del mercado.

Este mecanismo puede resultar atractivo para quienes buscan exposición a la renta fija corporativa sin tener que analizar cada emisión individualmente.

Ventajas:

  • Diversificación entre distintos emisores.
  • Gestión profesional de la cartera.
  • Posibilidad de acceder a renta fija corporativa sin seleccionar ON una por una.
  • Algunos fondos permiten comenzar con montos relativamente bajos.

Limitaciones:

  • Existe una comisión de administración que impacta sobre el rendimiento neto.
  • El inversor no decide qué empresas forman parte de la cartera.
  • El valor de la cuotaparte puede fluctuar y no existe un rendimiento garantizado.

Qué mirar antes de elegir dónde invertir

El canal utilizado para comprar una obligación negociable no reemplaza el análisis de la inversión. Antes de adquirir una emisión conviene revisar el perfil crediticio del emisor, la moneda, la estructura de amortización, la frecuencia de pago de intereses y la liquidez disponible en el mercado secundario.

También es importante distinguir entre la calificación de una empresa y la de una emisión concreta. Una misma compañía puede tener obligaciones negociables con diferentes calificaciones según el plazo, la moneda, la estructura y las garantías de cada instrumento.

La elección del canal dependerá, entonces, de las necesidades de cada inversor: un banco puede priorizar la comodidad y el acceso a licitaciones desde una cuenta existente; una ALyC puede ofrecer más herramientas para analizar y operar instrumentos; y un FCI permite diversificar sin seleccionar cada emisión individualmente.