
El Jardín Maternal Arcoíris conmemora su quinto aniversario consolidado como un referente en el cuidado y educación de la primera infancia en la ciudad.
Lo que hoy es una institución establecida con un fuerte vínculo comunitario, tuvo un origen marcado por la superación y el esfuerzo colectivo de un grupo de profesionales de la educación.
La institución, que nació como una cooperativa docente tras la crisis de la pandemia, se consolida en Mercedes con una matrícula de 40 alumnos y una propuesta pedagógica de vanguardia.
La historia de Arcoíris se remonta al contexto de la pandemia, cuando el cierre del jardín «Soltate» dejó a un grupo de docentes sin empleo. Ante la adversidad, las profesionales se organizaron bajo un modelo cooperativo, realizando talleres culturales y emprendimientos gastronómicos para recaudar los fondos necesarios para fundar su propio espacio.
Evolución y profesionalización
A lo largo de este lustro, el proyecto ha sabido adaptarse a los cambios. Si bien el equipo inicial rotó por necesidades de estabilidad laboral, desde hace dos años la institución se encuentra bajo la dirección de Cintia González. Junto a un equipo de docentes con marcada vocación, González ha liderado el proceso de crecimiento que hoy permite albergar a cerca de 40 niños y niñas.

La propuesta educativa del jardín se destaca por:
- Enfoque Pedagógico: Aplicación del método Montessori, priorizando el respeto por los tiempos y necesidades individuales de cada niño.
- Servicios: Jardín maternal desde los 45 días hasta los 2 años, y guardería hasta los 5 años.
- Innovación: Incorporación, a partir del mes de mayo, de talleres socioemocionales para niños de 2 a 10 años.
Confianza y seguridad
La infraestructura y el esquema de servicios han sido pilares para captar la confianza de familias vinculadas a sectores clave de la comunidad, como el personal de salud, fuerzas de seguridad y del ámbito judicial. El establecimiento ofrece un horario extendido de lunes a viernes (07:00 a 20:00 h) y suma actividades los días sábados, facilitando la conciliación laboral de los progenitores.
Además, para garantizar la tranquilidad de las familias, las salas están equipadas con un sistema de cámaras de seguridad y espacios diseñados específicamente para el bienestar infantil.
A cinco años de aquel comienzo incierto, el Jardín Maternal Arcoíris se erige no solo como un centro educativo, sino como un testimonio de resiliencia y amor por la infancia en la ciudad de Mercedes.




























