
El Comité de la Unión Cívica Radical (UCR) de Mercedes emitió este sábado un fuerte comunicado en el que manifestó su profunda preocupación por la situación que envuelve al jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni.
Desde la conducción local del partido advirtieron que los hechos denunciados han superado el plano personal del funcionario para transformarse en un «problema político» de fondo que lesiona de forma directa la credibilidad del Poder Ejecutivo y degrada la calidad del debate público en el país.
Con este pronunciamiento, el radicalismo mercedino respaldó de manera oficial la postura que ya adoptaron los bloques de senadores y diputados nacionales de la UCR. En el texto, la organización partidaria local calificó los acontecimientos recientes como hechos de una «gravedad ética» mayúscula, al tiempo que reclamó de forma urgente un esclarecimiento total y explicaciones transparentes ante la ciudadanía.
La dirigencia local enfatizó que la gobernabilidad y la responsabilidad institucional deben prevalecer por encima de los nombres propios de cualquier administración. Asimismo, recalcaron que la ejemplaridad en el ejercicio del cargo público constituye una obligación que ningún funcionario puede delegar o evadir, en sintonía con las demandas de transparencia y respeto por los valores republicanos que hoy reclama la sociedad.
El comunicado textual
A continuación, se transcribe de forma íntegra el documento difundido por las autoridades del partido:
Desde el Comité de la UCR Mercedes observamos con preocupación una situación que ya ha trascendido la figura del jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, para convertirse en un problema político que afecta la credibilidad del Gobierno y la calidad del debate público.
Como lo han expresado los bloques de Senadores y Diputados Nacionales de la UCR, los hechos conocidos revisten una gravedad ética que exige explicaciones claras y el total esclarecimiento de lo sucedido.
La confianza pública se construye con transparencia, coherencia y respeto por la ley. La gobernabilidad, la ética pública y la responsabilidad institucional deben estar siempre por encima de cualquier funcionario. La sociedad demanda respuestas y un compromiso firme con los valores republicanos.
La ejemplaridad en la función pública no es una opción: es una obligación indelegable.



























