Inicio Sociedad Colectas solidarias y oración por Venezuela: Mercedes y la Arquidiócesis se movilizan

Colectas solidarias y oración por Venezuela: Mercedes y la Arquidiócesis se movilizan

La comunidad de Mercedes y la Arquidiócesis de Mercedes-Luján desplegaron este fin de semana una intensa agenda de acompañamiento material y espiritual destinada al pueblo de Venezuela, que atraviesa horas críticas de incertidumbre y desesperación tras sufrir devastadores terremotos recientes.

A través de colectas públicas en los principales puntos de la ciudad y celebraciones religiosas de fuerte contenido humanitario, se articuló una red de contención inmediata para asistir a los damnificados y a la comunidad civil caribeña.

En el plano de la asistencia directa, la Plaza San Martín de Mercedes fue el epicentro de sendas colectas solidarias motorizadas por los propios ciudadanos venezolanos residentes en el distrito.

La campaña, orientada a recolectar insumos esenciales, contó con el apoyo institucional de la Municipalidad de Mercedes y la participación activa de organizaciones de la sociedad civil, entre las que se destacó la labor de All Boys Solidario, coordinando la logística y la recepción de las donaciones vecinales.

«No está Dios ordenando si hay terremoto o no hay terremoto. El terremoto es el movimiento de la tierra, la tierra se mueve y produce un desastre, pero Dios está en nuestro corazón»

Un llamado a mantener la sensibilidad humana

En paralelo a la movilización comunitaria, el plano espiritual tuvo su correlato en el Santuario de Luján, donde se celebró una misa con la intención especial por la nación afectada.

La eucaristía estuvo presidida por el arzobispo de Mercedes-Luján, Padre Obispo Jorge Eduardo Scheinig, quien dedicó su homilía a reflexionar sobre las prioridades humanas frente a las catástrofes naturales y la necesidad de evitar la indiferencia social.

Durante su alocución, monseñor Scheinig descartó visiones providenciales sobre el desastre y focalizó el rol de la fe en la empatía hacia las víctimas: «No está Dios ordenando si hay terremoto o no hay terremoto. El terremoto es el movimiento de la tierra, la tierra se mueve y produce un desastre, pero Dios está en nuestro corazón», clarificó el prelado.

En esa línea, el arzobispo interpeló a los fieles respecto a dónde colocan su energía cotidiana y exhortó a la ciudadanía a involucrarse activamente con el sufrimiento ajeno. «Mi prioridad es la vida, es lo que le pasa al otro, no me dejo atontar por las cosas de la vida. Si Dios es tu prioridad, sos capaz de no perder sensibilidad frente al dolor; estás ubicado en la vida», enfatizó de cara a los acontecimientos que conmocionan al país hermano.

Acciones coordinadas hacia adelante

Tanto los referentes de las agrupaciones de residentes venezolanos como las autoridades eclesiásticas locales coincidieron en que el impacto de la emergencia requerirá un sostenimiento de las acciones a mediano plazo.

Las donaciones clasificadas durante las jornadas en Plaza San Martín serán canalizadas a través de los carriles logísticos correspondientes, bajo la premisa compartida por la arquidiócesis de que «hacerse presentes en el sufrimiento transforma la propia vida» y consolida la hermandad regional en momentos de crisis.