
Se sabía que sería como una final y así se vivió en todo el país el partido más esperado de la copa del mundo, contra Inglaterra. Y al igual que en todas las ciudades del país Mercedes no fue excepción en los festejos tras la victoria.
La Selección Argentina de fútbol masculino alcanzó la final de la Copa del Mundo 2026 tras vencer este miércoles por 2 a 1 a Inglaterra en un encuentro de semifinales cargado de drama y épica en Atlanta. El agónico triunfo del conjunto dirigido por Lionel Scaloni desató una inmediata e histórica ola de festejos en todo el país, teniendo a la ciudad de Mercedes como un claro y fervoroso reflejo del desahogo nacional.

Apenas se escuchó el pitazo final que decretó el remanso tras 90 minutos de extrema tensión, las calles mercedinas —que lucieron completamente desiertas durante el desarrollo del cotejo— comenzaron a poblarse de manera masiva.
Familias enteras, con grandes y chicos vistiendo la camiseta celeste y blanca, se movilizaron a pie, en autos, motos y bicicletas con un destino común: el centro de la ciudad. Perros perdidos, motos con escapes recortados, pirotecnia y alcohol por las calles y gente deambulando libremente y atiborrando todo paso peatonal o vehicular fueron parte de la postal popular.

El epicentro de la celebración colectiva fue, como es habitual, la Plaza San Martín, donde los bocinazos y cantos vistieron una tarde de invierno que rápidamente tomó temperatura mundialista.
Miles de vecinos coparon también espacios históricos de la comuna, tales como el atrio de la Iglesia Catedral Basílica «Catedral Metropolitana Nuestra Señora de las Mercedes» y el propio Palacio Municipal, vistiendo cada rincón de banderas, cotillón y una unión comunitaria que hacía tiempo no se registraba en la localidad.

En principio el encuentro deportivo fue sumamente adverso para el combinado nacional, que comenzó perdiendo ante el seleccionado británico tras un gol de Anthony Gordon a los 55 minutos. Sin embargo, la templanza de la «Scaloneta» permitió dar vuelta el marcador sobre el epílogo gracias a las apariciones de Enzo Fernández a los 85 minutos y un definitivo gol de Lautaro Martínez a los 92, sellando la clasificación argentina para la gran final del próximo domingo ante España.
Mercedes no tuvo nada que envidiarle a las principales capitales de la provincia o el país. La algarabía y las manifestaciones de gozo se extendieron extensamente durante el final de la tarde y entrada la noche, ratificando una vez más que la pasión por la Selección no conoce de distancias y que el suelo mercedino ya palpita la gran definición del mundo con la ilusión a flor de piel.































