Un total de 74 familias mercedinas recibieron la documentación y la custodia de los lotes que les habían sido adjudicados mediante el programa municipal “Mi Terreno”. El encuentro, desarrollado este jueves en el Centro Cultural La Trocha, representó un avance clave de la administración local para garantizar el derecho al hábitat, implementando una estrategia legal y administrativa propia tras la parálisis integral de las obras habitacionales y la desarticulación de la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU) dispuestas por el Estado Nacional.
«Desde el momento en que se paralizó la obra pública por parte del Estado nacional, tomamos la decisión de acompañar a cada una de las familias de nuestra ciudad que ya habían sido beneficiadas», expresó el intendente municipal, Juan Ignacio Ustarroz. El mandatario defendió la centralidad del sector público en la materia al señalar que «el Estado tiene que dar respuesta en el acceso a la casa propia, porque si uno deja al ciudadano solo frente al mercado se la hace cuesta arriba». Asimismo, desmintió versiones sobre el estado de los predios del barrio Soldado Balvidares, precisando que, previo al freno de los fondos nacionales, ya se había ejecutado la apertura de calles y el 90% de la red de agua potable.
La entrega formal de las posesiones se concretó mediante un decreto de emergencia social y seguridad impulsado por el Ejecutivo comunal y convalidado por el Honorable Concejo Deliberante, notificando debidamente la medida al Juzgado Federal de Pehuajó.
En dicho tribunal tramita actualmente un amparo colectivo y una medida cautelar —impulsada por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que abarca a Mercedes, Moreno y otras jurisdicciones—, la cual viene siendo incumplida por el Gobierno central. Ante los nulos resultados de las gestiones ante Nación, Mercedes optó por dar un paso al frente para resguardar el derecho de los adjudicatarios originarios.
Por su parte, la secretaria de Desarrollo de la Comunidad, Jorgelina Silva, recordó que las familias del loteo del barrio Soldado Balvidares fueron seleccionadas bajo un estricto criterio de vulnerabilidad social, ya que por reglamentación nacional estos terrenos son gratuitos. «Elegimos este programa porque estos terrenos, por cláusula nacional, no se pagan. Sabiendo que con sus ingresos era más difícil abonar un lote, los seleccionamos a ustedes para ayudarlos a dar este paso», explicó la funcionaria, repasando el largo camino administrativo y las adversidades afrontadas tras el quiebre del convenio original firmado en 2021.
Respecto de la operativización y desembarco de los vecinos en el territorio, el arquitecto Santiago Pulliti, en representación de la Secretaría de Obras Públicas, detalló que se implementará un cronograma de trabajo coordinado por manzanas junto a un agrimensor para delimitar e identificar formalmente cada parcela.
Mientras las familias toman posesión y resguardan sus terrenos, el Municipio continuará ejecutando intervenciones complementarias de infraestructura hídrica y vial, priorizando la expansión de la red de energía eléctrica.
Del acto oficial participaron también la secretaria de Gobierno, Clara Zunino; el secretario de Obras Públicas, Emanuel Pérez Carrera; el coordinador de Tierras, Agustín Gerardi; el subsecretario de Desarrollo de la Comunidad, Nicolás Zeballos; y la subsecretaria de Obras Públicas, Mariana Bergerot, consolidando el respaldo del gabinete municipal a la política habitacional local.





























